Hungría: “Orbán proporcionó la excusa perfecta a muchos políticos europeos para desplazarse aún más a la derecha”. Entrevista

ÁNGEL FERRERO ENTREVISTA A:

József Böröcz

József Böröcz es profesor de Sociología en la Universidad Rutgers (RU) de Nueva Jersey, EEUU. Aunque su especialidad es Europa y la Unión Europea, este profesor húngaro es también un observador atento de los acontecimientos en su país. Böröcz es autor de, entre otros, The European Union and Global Social Change: A Critical Geopolitical-Economic Analysis (Londres, Routledge, 2009). Una versión resumida de esta entrevista de Àngel Ferrero se publicó en La Marea.

P: Has renunciado recientemente a la Orden del Mérito de la República de Hungría que te concedieron en 2005 en protesta por la concesión de este galardón al periodista Zsolt Bayer. ¿Podrías explicar brevemente esta controversia?

R: Bayer es un periodista de considerable talento a la hora de escribir, famoso por su antisemitismo y antirromanismo y por su anticomunismo declarado. Ha descrito, por ejemplo, a los gitanos como étnicamente inferiores, incluso como subhumanos, y ha llamado al asesinato de los niños romaníes. También ha participado en falsificaciones fascistas de la historia, llevando a cabo ataques ad hominem sobre algunos de los mayores intelectuales del país, propagando islamofobia y su rechazo abierto a los derechos humanos básicos de las millones de personas desplazadas que han buscado refugio en Europa a lo largo del año pasado. Todo esto parece ser algo perfectamente loable para el régimen en el poder en Hungría, que ha calificado su “actividad periodística” de “ejemplar”. El régimen es absolutamente cínico en este asunto: quienes toman las decisiones clave saben bien que ésta traspasa los límites de todo lo conocido y, a pesar de eso, se reafirman en su decisión.

Este 17 de septiembre se celebra el décimo aniversario de las protestas en Budapest y otras ciudades húngaras contra el gobierno de Ferenc Gyurcsány. ¿Por qué estallaron estas protestas? ¿Qué ocurrió exactamente?

En mayo de 2016, Gyurcsány realizó un discurso rutinario y a puerta cerrada a un grupo de cuadros dirigentes de su partido nominalmente “socialista” (en realidad, pro-UE y totalmente neoliberal). En este acto más bien poco disciplinado Gyurcsány utilizó un lenguaje más bien fuerte mientras intentaba persuadir a su audiencia para que apoyase políticas fiscales aún más restrictivas, asegurando que su gobierno, que entonces llevaba tres años en el poder, había estado “mintiendo” a la sociedad sobre el estado de la economía.

La grabación del discurso se filtró a mediados de septiembre, probablemente como parte de un esfuerzo de alguien del partido por socavar el liderazgo de Gyurcsány. A primera vista, las protestas eran absurdas, en el sentido de que expresaban rabia por “haber sido mentidos”. La mayoría de manifestantes parecía no haberse dado cuenta de que las “verdades” que el primer ministro estaba intentando instilar en los cuadros de su partido implicaban una política fiscal más rigurosa y recortes al presupuesto nacional, una reestructuración neoliberal más brutal y una mayor presencia del capital global, lo que en el caso de Hungría significa predominantemente europeo occidental. En vez de leer el discurso con atención, la oposición se aferró al argumento simplista de “¡nos mintieron!” y cerró filas entre sus partidarios.

Las protestas, como se dice, “escaparon de su control”. Se prolongaron hasta finales de octubre, coincidiendo con el 50º aniversario de la insurrección de 1956 (el 23 de octubre). En ese momento, una coalición en las calles de diferentes fuerzas políticas antigubernamentales, incluyendo al entonces partido FIDESZ de Viktor Orbán, que se encontraba en la oposición, y partidos políticos de extrema derecha, empujaron las protestas a todavía más violencia urbana. El edificio de la televisión fue incendiado y el centro urbano de Budapest comenzó a parecerse cada vez más a una zona de guerra. Para entonces las protestas eran ya solo en parte una mezcla de las “mentiras” del discurso de Gyurcsány y habían adquirido una dimensión adicional, de manifestación contra la interpretación histórica de la insurrección de 1956 como una “contrarrevolución”, una lectura que en realidad prácticamente todo el mundo había abandonado en 1989/1990. Finalmente el “orden público” fue restaurado con medidas policiales, con algunos heridos, incluyendo, según parece, a algunas personas que se encontraban allí sin participar en las protestas. La putativa “brutal opresión policial” de lo que describieron como “manifestantes legítimos” se convirtió en uno de los eslóganes favoritos del partido de Orbán, que se alzó con una victoria clara en las siguientes elecciones.

El gabinete de Gyurcsány (2004-2009) fue seguido por el breve ejecutivo de Gordon Bajnai (2009-2010). ¿Hasta qué punto estos dos gobiernos allanaron el camino al triunfo del FIDESZ de Viktor Orbán en 2010?

Me gustaría reformular la pregunta y tomar una perspectiva temporal ligeramente más amplia. Desde mi punto de vista, lo que allanó el camino a la victoria de Orbán fueron dos grandes “verdades” incuestionadas que han caracterizado en buena medida la política húngara durante el período entre 1990, el año de las primeras elecciones post-socialismo de Estado, y 2010, con la arrolladora victoria y ascenso al poder de Orbán, con la que obtuvo una supermayoría en el parlamento.

Estas grandes “verdades” incluyen lo que el filósofo político liberal János Kis definió célebremente como “el mínimo liberal”, esto es, la idea de que todo el espectro político, incluyendo las organizaciones políticas que ocupaban nominalmente posiciones no-liberales (como “la izquierda” y “la derecha”), tenían que permanecer en una parcela muy estrecha de valores políticos etiquetados como “liberales”. Durante dos décadas más o menos ése fue el caso, y todos los partidos políticos (incluyendo por cierto el FIDESZ de Orbán en sus dos encarnaciones, es decir, en su forma inicial, abiertamente liberal, y en su reencarnación post-liberal), así como el partido nominalmente “socialista” y todos los otros en el gobierno permanecieron en esa estrecha parcela. En términos ideológicos, eso significaba el silenciamiento de cualquier forma de crítica que buscase incluir cualquier aspecto de la democracia liberal, el capitalismo, las relaciones internacionales, la geopolítica, los derechos de propiedad, las prestaciones sociales o la falta de ellas, etcétera, a una “crítica sistémica”.

La otra cuasi-“verdad” incuestionada y absoluta puede resumirse en dos términos: Unión Europea. Punto. No hace falta decir nada más. Todas las fuerzas políticas estaban de acuerdo con este mantra. Esta “verdad” absoluta no necesitaba ninguna explicación, ningún detalle, ningún “si” ni “pero”. Esto era así cuando el gobierno del primer ministro “socialista” Gyula Horn decidió someter a referendo la pertenencia a la OTAN y las fuerzas pro-OTAN (incluyendo, por cierto, su propio partido “socialista”) utilizaron el conocido símbolo de las 12 estrellas de la Unión Europea para argumentar a favor de la pertenencia a la Alianza Atlántica. Hasta hace muy poco, cualquier crítica a la Unión Europea era censurada, silenciada o calumniada como “euroespecticismo” o, peor aún, como muestra de una política “asiática”.

Mientras tanto, hay pruebas más que suficientes (una parte de mi propio trabajo estas últimas décadas ha consistido en estudiar estos casos) que sugieren que, globalmente, la actividad económica de Hungría (así como del resto de países que componían el “bloque” del socialismo de Estado) ha declinado tras el desplome del socialismo de Estado. La economía externa de Hungría, y de la región, y la dependencia política y social se ha incrementado de manera significativa y ha alcanzado niveles sin precedentes. Incluso si ignoramos a la UE, la dependencia de Hungría comercial, tecnológica, financiera y en el mercado laboral de un solo país, Alemania, ha alcanzado niveles completamente desconocidos antes, ni siquiera durante los años más oscuros de Hungría como miembro del Eje. La dependencia económica de Hungría de la URRS ni siquiera se acercaba a su actual dependencia de la UE. Los salarios relativos están declinando; prácticamente toda la sociedad ha sido despedida, con considerablemente pocas personas contratadas después, y las pocas que lo han sido, bajo condiciones considerablemente peores y una menor protección. Entendámonos: Hungría ha experimentado una reducción del 40% de su mercado de trabajo. Mientras tanto, una crítica sistemática de estas condiciones se ha vuelto imposible porque requeriría a un mismo tiempo de una crítica del capitalismo contemporáneo europeo y una reevaluación más realista del sistema socialista (que está efectivamente prohibido en Europa oriental). Los sindicatos de izquierdas, las asociaciones civiles o partidos políticos se han tornado básicamente imposibles. Así que la rabia se canaliza de “otra forma”, por ejemplo, alimentando a la derecha.

FIDESZ obtuvo un 52,73% de los votos en las elecciones parlamentarias de 2010 y un 44,87% en 2014. ¿Qué explica la popularidad de Orbán y FIDESZ?

Orbán es un orador fantástico, que comparte aspectos significativos de su propia historia personal y familiar con una gran parte de la historia social de la Hungría post-socialismo de Estado. En este sentido, mucha gente se reconoce en él. Después de varios falsos arranques, en 2010 consiguió aprender a hablar de manera suficientemente ambigua, utilizando la combinación precisa de metáforas, humor autocrítico y guiños comunes, muy similar a la manera en que János Kádar, el secretario general del Partido Socialista Obrero Húngaro, se presentaba a sí mismo. En otras palabras, Orbán sabe tocar las teclas adecuadas, que resuenan en sectores amplios de la sociedad. También mitiga las ansiedades refiriéndose, de manera casual, a temas nacionales, inaugurando un “sentimiento de comunidad nacional”, un tema que buena parte de la población con una educación media suscribe. FIDESZ opera una maquinaria de propaganda muy poderosa, con “tecnologías de convicción” y dominio muy sofisticadas. FIDESZ ha conseguido tomar el control de casi todo los medios de comunicación de masas.

Por su parte, los partidos de la “oposición” no tienen ninguna oportunidad, por el simple motivo de que son incapaces de desenmarañarse de las dos grandes “verdades” que estructuraron su política en los noventa y la primera década del siglo XXI y que he mencionado antes. No pueden apoyarse en ellas desde el extranjero porque sus partidos hermanos en Europa occidental se encuentran de un modo u otro en problemas. Esto tiene que ver con un desplazamiento global a la derecha, un fenómeno que es claramente observable en Europa occidental así como en los Estados Unidos.

En un discurso en la Universidad Abierta de Verano de Bálnányos en 2014, Orbán dijo que Hungría estaba construyendo “un Estado iliberal, un Estado no liberal”. ¿Qué significa esta expresión?

En realidad, y si no estoy equivocado, utilizó el término “democracia iliberal”. En cuanto a qué significa, no estoy completamente seguro. Este término parece ser un producto de los “think”-tanks pseudoacadémicos que se alimentan como sanguijuelas de las oportunidades de financiación del gobierno, entregándoles declaraciones tan mal concebidas como incuestionables sobre la realidad. Si voy más allá del método con el que se produjo, pienso que puede significar que no pueden existir diferentes tipos de democracia, por ejemplo, que ya no se requiere o ya no se requerirá el “mínimo liberal”.

Por supuesto, a este nivel es difícil no estar de acuerdo, dada la existencia de diferentes sistemas políticos que reivindican algún aspecto de la democracia sin el “mínimo liberal”. (Eso incluye, por cierto, la democracia socialista, pero sospecho que no es eso lo que Orbán y sus secuaces tienen en mente.) Otra analogía que me viene a la cabeza es la de los sistemas electorales formales de América Latina e incluso quizá los “mediterráneos”, donde los populistas de derechas y la extrema derecha dominan sin haber eliminado por completo a los elementos socialdemócratas y liberales. Estoy bastante seguro de que tiene algún tipo de versión de este modelo en mente, pero lo hace sin haber abierto explícitamente las cuestiones sobre qué tipo de analogías conlleva y qué implica para una sociedad post-socialismo de Estado en el siglo XXI como Hungría, que es miembro de la UE y de la OTAN.

Jobbik, el partido de ultraderecha, quedó tercero en las últimas elecciones, con 24 diputados. Este partido ha estado en el fodo de la atención internacional. ¿Cuál es el peso real de la ultraderecha en Hungría?

Es difícil decir cuál es el peso real de Jobbik y básicamente no dispongo de un conocimiento de “primera mano” sobre él. Es evidente que, como en cualquier otra parte de Europa, hay un “contingente” significativo de ultraderecha y extrema derecha en Hungría. Su “hogar” electoral ha cambiado en varias ocasiones a lo largo de la última generación. Jobbik es solo uno miembro más de esa red difusa y cada vez más vociferante e ingobernable de organizaciones de extrema derecha que va desde organizaciones terroristas prohibidas a medios digitales neonazis pasando por “clubes de seguidores de fútbol” a gimnasios, patrullas de “defensa ciudadana” que actúan de manera ilegal o en una “zona gris”, pandillas de skinheads y “asociaciones culturales” que “promueven la memoria” de algunos aspectos de la historia húngara (o europea) desde una perspectiva fascista, así como librerías fascistas.

Como parte de este mosaico, existe Jobbik y sus diputados en el parlamento de Hungría y en el de la Unión Europea. Son invitados regulares en la única cadena de televisión liberal que queda en el país. Las encuestas de intención de voto parecen sugerir que Jobbik ocupa comfortablemente el segundo puesto, ligeramente por encima del partido “socialista”, pero muy por debajo de FIDESZ.

Todo esto podría interpretarse como algo “no tan malo”. Sin embargo, dos cosas hacen que al menos algunos de nosotros estemos un poco más preocupados. En primer lugar, algunos matices en el comportamiento reciente del primer ministro y FIDESZ parecen sugerir que piensan que la extrema derecha está en aumento. Esto es lo que en parte explica, por ejemplo, la posición sorprendentemente dura no sólo en la cuestión de los refugiados sino en la inmigración en general. Y segundo, las encuestas recientes indican que un sorprendentemente increíble 80 al 85% de la población adulta parece aprobar la retórica de “inmigración cero”, cada vez más extrema y dura, ya venga del gobierno o de fuerzas políticas todavía más a su derecha. La retórica del gobierno, especialmente a la luz del próximo simulacro de referendo contra la decisión de la UE de establecer una “cuota de reasentamiento de refugiados”, parece sugerir que ellos piensan que todo esto juega a su favor. Yo no estoy cien por cien seguro de ello, no es completamente inconcebible que Orbán pueda encontrarse con una sorpresa desagradable en el próximo ciclo electoral. Eso sería algo irónico, y tendría un punto trágico, pues fue él y nadie más quien convirtió esta cuestión en una “emergencia nacional”.

¿Cree que Hungría ha jugado un papel clave en la emergencia del populismo de derechas y la extrema derecha en el resto de Europa? Varios comentaristas han trazado incluso paralelismos con Miklós Horthy –considera como un predecesor del fascismo europeo– y el período de entreguerras.

No sobrestimaría la importancia de Hungría en el escenario europeo, no al menos hasta ese punto. Europa occidental, o la Unión Europea, tiene un importante legado de política de derechas, incluyendo de extrema derecha, especialmente si consideramos no sólo el panorama electoral, sino también la política “blanda”: los valores, orientaciones, sensibilidades, etcétera. Después de todo, fue Europa occidental quien dio al mundo el racismo sistemático y cuasi-“científico”, la esclavitud capitalista moderna, el colonialismo, el neocolonialismo, el supremacismo blanco, etcétera.

Puede argumentarse que el dominio de las perspectivas racistas y de extrema derecha en Europa oriental y central tienen algo que ver con la alta consideración que las culturas modernas en Europa central y oriental tienen con respecto a Europa occidental. Por decirlo de manera más sencilla, las posiciones de extrema derecha “vienen de occidente”, ergo tienen que ser “avanzadas” y tenemos que “ponernos a su nivel”. Basta con escuchar la retórica contra los refugiados, anti-inmigración y, en consecuencia, contraria a los derechos humanos de los actuales regímenes en Europa central y oriental. Llevaría un considerable esfuerzo no darse cuenta del énfasis en la noción cultural de “blanquedad” (whiteness), una igualación de “Europa” con la “blanquedad”, etcétera, que son algunos de los principales temas de la extrema derecha europea occidental.

El hecho de que los miembros de las sociedades de Europa oriental y central están rutinariamente discriminados y no merezcan ningún respeto en las conversaciones paneuropeas y en Europa occidental no contradice esta observación, sino todo lo contrario: todo ello contribuye a la propagación de aquellas ideas en Europa oriental y central. La actuación de Orbán a propósito de la “crisis de los refugiados”, sin embargo, parece haber modificado de algún modo la ecuación. Mientras todo el espectro político de Europa occidental deploraba su retórica y la construcción de la valla en la frontera húngara con Serbia en 2015, llama la atención que las resoluciones de la UE consiguieron en última instancia acabar pareciéndose a las propuestas de Orbán. Dicho de otro modo, la actuación de Orbán proporcionó la excusa perfecta a muchos actores políticos europeos para desplazarse aún más a la derecha. Poco sorprendentemente, dos de los críticos más feroces de la demagogia anti-inmigración de Orbán –el ex canciller de Austria, Werner Faymann, y la canciller de Alemania, Angela Merkel– no han obtenido lo que se dice buenos resultados  últimamente en las elecciones.

¿Qué relación tiene la Hungría de Orbán con la Unión Europea?

Orbán es un partidario devoto de la UE como máquina geopolítica estratégica que ayuda a consolidar el poder global de sus Estados miembro. Lo dice sin ambajes, al punto de reclamar la formación de un ejército “europeo” (refiriéndose a la UE). Mientras, se aprovecha de los mecanismos de la UE que privilegian a los Estados relativamente pequeños. (Con menos de 10 millones de habitantes, Hungría se encuentra entre los países más pequeños de la “cateogoría media” en la UE, que tiene unos 550 millones de habitantes.) Está muy lejos de los extremos de (hasta hace muy poco) Reino Unido, Polonia o los bálticos, que demandan un poder paneuropeo mientras al mismo tiempo rechazan ceder su soberanía como pequeños Estados tanto como les es posible.

Lo que es realmente interesante es que hay una coalición emergente, implícita, tácita, tras él, incluyendo la poderosa provincia alemana de Baviera, la extrema derecha austríaca, la extrema derecha holandesa, etcétera. Un desplazamiento relativamente pequeño a la derecha (que ya es evidente) en el equilibrio electoral en la política europea podría producir como resultado que Hungría “perdiese” su liderazgo. Es claro para cualquiera que siga la política húngara que Orbán no aceptará nada que no sea una de las posiciones de liderazgo.

¿Cuál es la situación de los partidos de izquierda extraparlamentarios como 4K!-Cuarta República! (4K! – Negyedik Köztársaságot!) y el Partido de los Trabajadores Húngaros (Magyar Munkáspárt)?

Muchos de nosotros depositamos algunas esperanzas en 4K!, pero debo admitir que no he oído hablar mucho de ellos desde su humillante derrota en las elecciones de 2014. En otras palabras, son “extraparlamentarios” no por designio, sino porque perdieron claramente las elecciones. 4K! tenía algunas ideas interesantes, incluyendo una aproximación chavista –populista de izquierdas, popular-demócrata radical– a la política. Sin embargo, hasta donde yo sé, la falta de un grupo suficientemente grande de apoyos iniciales, la ausencia de un acceso estratégico a posiciones clave y las características específicas de la sociedad húngara les impidieron tener éxito. A lo largo de su historia moderna, una gran parte de la sociedad húngara ha ocupado una posición “pequeño-burguesa”, semieducada, amante de Occidente y de “pequeña clase media”, mientras que las clases realmente marginadas, y en consecuencia potencialmente radicalizables, están fuertemente discriminadas en base a líneas etno-“raciales”. Este código etno-“racial” prácticamente desplaza el resto de lógicas y la base de este pequeño partido, activistas con base en Budapest, “blancos” con educación superior, no tiene ninguna idea productiva de cómo llegar a ella. No los culpo: nadie ha conseguido hasta la fecha encontrar una solución.

En cuanto al HWP, parece ser, en la medida en que reciben una cobertura mediática muy escasa, una comunidad pequeña y carismática, mantenida unida con puño de hierro por un político que trata de reproducir el carisma personal y el perfil político de su ídolo común, János Kádar, pero sin el considerable talento de Kádár, su humildad y, por supuesto, un orden global (y un gran compromiso doméstico de clase) que hizo posible que Kádár se convirtiese en una superestrella política en Hungría. Gyula Thürmer, el presidente del HWP, ha realizado gestos realmente terribles de apertura a la extrema derecha, una serie de movimientos que le han desacreditado todavía más a ojos de aquellos que buscan una verdadera alternativa de izquierdas.

József Böröcz profesor de Sociología en la Universidad Rutgers (RU) de Nueva Jersey, EEUU. Böröcz es autor de, entre otros, The European Union and Global Social Change: A Critical Geopolitical-Economic Analysis (Londres, Routledge, 2009).

Fuente: www.sinpermiso.info, 25 de septiembre 2016

Estancamiento secular

Immanuel Wallerstein
La Jornada

Los economistas del  mundo están batallando con algo nuevo que les es muy difícil explicar. ¿Por qué es que los precios del mercado de valores han continuado subiendo pese al hecho de que algo conocido como crecimiento parece estar estancado? En la teoría económica dominante no se supone que funcione de tal modo. Si no hay crecimiento, los precios del mercado deberían declinar, estimulando por tanto el crecimiento. Y cuando se recupera el crecimiento, entonces los precios del mercado vuelven a subir.

Todos aquellos que son fieles a esta teorización dicen que la anomalía es una aberración momentánea. Algunos niegan incluso que sea cierto. Pero hay otros que consideran la anomalía un desafío importante a la teorización dominante. Buscan revisar la teorización para que tome en cuenta lo que muchos ahora llaman estancamiento secular. Los críticos incluyen a prominentes personas, algunos de ellos laureados con el Premio Nobel. Incluyen pensadores tan diferentes como Amartya Sen. Joseph Stiglitz, Paul Krugman y Stephen Roach.

Aunque cada una de estas personas tiene una diferente línea de argumentos, comparten algunas creencias. Todos ellos consideran que lo que hagan los Estados tiene un impacto grande en lo que ocurre. Todos ellos consideran que la situación actual es poco sana para la economía como un todo y ha contribuido a un incremento significativo en la polarización del ingreso real. Todos ellos consideran que se debe intentar movilizar la opinión pública para ponerle presión a las autoridades gubernamentales para que actúen formas específicas. Y todos ellos consideran que aunque continuara la actual situación anómala y poco sana todavía algún tiempo, existen políticas estatales apropiadas que harán posible una economía menos polarizada y más sana.

Hace no tanto, el estancamiento secular fue un término utilizado por muchos analistas, primordialmente para describir el estado de la economía japonesa, al comienzo de los años 90 del siglo XX. Pero desde 2008 el uso del concepto se ha aplicado a diversas regiones –miembros de la zona del euro, como Grecia, Italia e Irlanda; Estados ricos en petróleo, como Rusia, Venezuela y Brasil; recientemente también Estados Unidos, y potencialmente actores económicos previamente fuertes como China o Alemania.

Uno de los problemas de quienes buscan entender lo que está ocurriendo es que diferentes analistas utilizan diferentes geografías y diferentes calendarios. Algunos hablan de la situación Estado por Estado y algunos intentan evaluar la situación en la economía-mundo como un todo. Algunos piensan que el estancamiento secular comenzó en 2008; otros dicen que fue en la década de los 90. Otros más piensan que viene de finales de los 60, y unos cuantos más la sitúan aun antes.

Déjenme proponerles una vez más otro modo de entender el estancamiento secular. La economía-mundo capitalista ha existido en partes del globo desde el siglo XVI. Yo le he llamado el sistema-mundo moderno. Se ha expandido de un modo constante en lo geográfico terminando por abarcar el mundo entero desde mediados del siglo XIX. Ha sido un sistema muy exitoso en términos de su principio rector: la interminable acumulación de capital. Es decir, la búsqueda de acumular capital de modo de acumular más capital aún.

El moderno sistema-mundo, como todos los sistemas, fluctúa. También tiene mecanismos que limitan las fluctuaciones y lo empujan hacia un renovado equilibrio. Esto semeja un ciclo de altas y bajas. El único problema es que las caídas nunca retornan al punto bajo previo, sino a uno un poco más alto. Esto se debe a que en el complejo patrón institucional hay resistencia a ir hasta el fondo. La forma real de los ritmos cíclicos es dos pasos hacia arriba y un paso hacia abajo. Por tanto, el punto de equilibrio se mueve.

Si uno mide la abscisa de las tendencias, se mueven hacia una asíntota de 100 por ciento, que por supuesto no pueden cruzar. Un poco antes de dicho punto (digamos, cerca del 80 por ciento), las curvas comienzan a fluctuar alocadas. Esto es señal de que nos hemos movido al interior de la crisis estructural del sistema. Se bifurca, lo que quiere decir que son dos diferentes, casi opuestos, modos de optar por un sistema sucesor (o sistemas). Lo único que no es posible, es hacer que el actual sistema opere del modo normal anterior.

Mientras que antes de ese punto los grandes esfuerzos por transformar el sistema tuvieron como efecto pocos cambios, ahora lo opuesto es cierto. Cada pequeño esfuerzo por cambiar el sistema tiene un gran impacto. Es mi argumento que el sistema-mundo moderno entró en su crisis estructural cerca de 1970 y se mantendrá en ella todavía otros 20-40 años más. Si deseamos evaluar las acciones útiles, necesitamos tener en cuenta dos temporalidades diferentes: el corto plazo (a lo sumo tres años) y el mediano plazo.

A corto plazo lo que podemos hacer es minimizar el sufrimiento de quienes son los más afectados negativamente por la creciente polarización en el ingreso que está ocurriendo. La gente vive en el corto plazo y necesita alivio inmediato. Sin embargo, tal alivio no cambiará el sistema. El cambio puede ocurrir a mediano plazo conforme los que favorecen una clase u otra de sistema sucesor obtienen la suficiente fuerza para inclinar la bifurcación hacia su propia dirección.

He aquí el peligro de no ir lo suficientemente lejos en el análisis crítico del sistema. Sólo si uno mira con claridad que no hay salida del estancamiento persistente uno puede de hecho volverse lo suficientemente fuerte para ganar la batalla política y moral.

Una punta de la bifurcación pugna por remplazar el capitalismo por otro sistema que será tan malo o más que el anterior, manteniendo los rasgos cruciales de jerarquía, explotación y polarización. La otra punta pugna por un nuevo sistema que sea relativamente igualitario y relativamente democrático.

En los años por venir, habrá vueltas que parezcan indicar que el sistema vuelve a funcionar. Puede incluso subir el nivel de empleo en el sistema como un todo (la medida clave del estado del sistema). Pero tal alza no podrá durar mucho, porque la situación global es demasiado caótica. Y el caos paraliza la presteza de los poderosos emprendedores y de las personas simples por igual, en lo tocante a gastar el capital remanente en formas que tienen el riesgo de pérdida y, por tanto, de su supervivencia.

Estamos en un alocado viaje, uno que no es nada placentero. Si nos hemos de comportar con sensatez, el primer requisito es la claridad de análisis, seguida de decisiones morales y juicio político. El fondo del asunto es que ya hace mucho rebasamos el punto en que el capitalismo como sistema histórico pueda sobrevivir.

Traducción: Ramón Vera Herrera

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/09/25/opinion/026a1mun

El 25S da oxígeno a Rajoy y otra derrota histórica a Pedro Sánchez

Rajoy y Feijóo en el mitin de cierre de campaña de las autonómicas gallegas en Vigo PP DE GALICIA

El presidente en funciones ha conseguido una clara victoria en la que apoyar su deseo de mantenerse al frente del Gobierno
Pedro Sánchez cosecha los peores resultados de la historia del PSOE en Galicia y País Vasco
Ciudadanos sale de estos comicios instalado en la irrelevancia en los dos parlamentos que configuraba el 25S

Gonzalo Cortizo

Después de patearse los mítines de media Galicia, Rajoy se lleva bajo el brazo una victoria imprescindible. El líder del PP se quiere apoyar en esos resultados para tomar impulso en su insistencia de revalidar como presidente del Gobierno. Incluso en un análisis nacional, el triunfo tiene otro nombre propio: Alberto Núñez Feijóo.

El candidato a la Xunta sale de las elecciones convertido en el principal barón popular, con la marca de ser uno de los pocos políticos europeos capaces de conseguir tres absolutas consecutivas en periodo de crisis económica. Unos minutos antes de entrar en el hotel en donde tenía prevista la fiesta, al barón gallego le han preguntado si se considera el futuro del PP. Su respuesta no aclara gran cosa: “Yo soy el presidente de Galicia”.

Los datos de Galicia responden a todos aquellos que se preguntaban qué hacía Rajoy paseándose con el imputado José Manuel Baltar por los mítines del Ourense más rural. La provincia dominada por el político al que la justicia persigue por haber ofrecido presuntamente trabajo a cambio de sexo, ha marcado la diferencia: más del 53% de los votos en esa provincia han sido para el PP.

Frente a las cifras del PP, está la debacle socialista. El PSOE ha obtenido en Galicia y País Vasco los peores resultados electorales de su historia en esas comunidades autónomas. Los recuentos electorales dejan a Pedro Sánchez en una evidente situación de debilidad, con medio partido en armas y con pocos argumentos para seguir clamando por un pacto que eche a Rajoy de La Moncloa.

Cesar Luena, número dos del partido, fue el encargado de valorar los resultados. En un gesto de debilidad, la comparecencia se produjo sin posibilidad para que los periodistas pudieran hacer preguntas.

El 25S devuelve a Rajoy a una posición de fuerza, frente a un PSOE cada vez más hundido. La candidatura del PSOE gallego ha sido víctima del sorpasso en votos que En Marea les ha provocado. En Euskadi, ya sin matices, Podemos se ha comido a los socialistas. Los resultados de Sánchez tienen difícil defensa y no parecen la antesala de nada parecido a un Gobierno en torno a su persona.

Podemos sale de las elecciones con menos de lo que esperaban, pero consolidado en dos nuevos espacios políticos. En Galicia, En Marea ha superado al PSOE en votos pero se ha quedado lejos de continuar la sensación de aluvión que se produjo tras las municipales con “los ayuntamientos del cambio”.

En Euskadi, Podemos entra con 11 escaños pero más lejos de Bildu de lo que pronosticaban las encuestas. Una vez más, las expectativas creadas han sido el peor enemigo de la formación que lidera Pablo Iglesias. Con una campaña dirigida por el sector errejonista de la formación, Podemos ha conseguido abrirse en País Vasco un nuevo espacio político.

El 25S arroja otra lectura: Ciudadanos se convierte en Galicia y País Vasco en una formación irrelevante, sin representantes en el Parlamento. Ese dato tendrá también sus consecuencias para un Albert Rivera que se dejó la piel en los mítines gallegos ofreciéndose a Feijóo por si sus votos eran imprescindibles. No lo han sido.

Fuente: eldiario.es

Entrevista a François Houtart, sociólogo y teólogo. “El bien común de la humanidad como matriz de la nueva sociedad”

François Houtart

Cira Pascual Marquina
PolítiK

Esta conversación con el sociólogo y teólogo de la liberación François Houtart, que apareció por primera vez en el número 17 del mensuario PolítiK, explora los límites de los procesos de cambio en América Latina y el concepto de bien común de la humanidad.

-Cira Pascual Marquina (CPM): En el libro Más allá de la economía, el bien común de la humanidad (2013), planteas que para asegurar la continuidad de la humanidad y de la vida en el planeta hay que construir un nuevo paradigma en el que el bien común esté por encima del bien individual. ¿Podrías explicar el concepto de “bien común de la humanidad”?

-François Houtart (FH): El concepto de bien común de la humanidad tiene varias dimensiones. La primera es la dimensión de lo que se llaman los comunes o en inglés the commons: los bienes que no son individuales sino comunes, por ejemplo la tierra antes del capitalismo y hoy en día los servicios públicos. Hay muchas luchas en el mundo para proteger, recuperar o aumentar la dimensión de los bienes públicos. Ahora tenemos como bienes públicos la educación, la salud, pero también el agua, la comunicación, etc. Este es un primer nivel de lo que podemos llamar el bien común de la humanidad.

Sin embargo hay un segundo nivel, y el segundo nivel es el concepto clásico del bien común: cosas que le pertenecen al conjunto de la sociedad y que no pueden ser propiedad de individuos como, por ejemplo, en una ciudad, los parques o los espacios verdes, etc. Eso es un bien común. Pero hay sectores que no son directamente materiales, que son más bien de tipo jurídico, por ejemplo el código de circulación (si no se organiza, es el caos). En verdad este es un concepto que existe ya desde la filosofía griega, en particular Aristóteles, que reconoce que hay espacios en la vida colectiva que son espacios comunes, de bien común, y esta fue la base sobre la que la iglesia católica construyó su doctrina social.

Pero pienso que debemos ir un poco más allá y por eso he hablado del bien común de la humanidad: un principio de organización de la vida colectiva de la humanidad en el planeta que se base sobre la vida y no sobre la muerte… así este concepto se opone al concepto fundamental del sistema capitalista. Y cuando digo que el nuevo paradigma se basa sobre la vida, esto implica la posibilidad de crear, de conservar, de mejorar la propia vida –la vida en su sentido completo, no solamente la vida física, biológica, sino también la vida cultural, la vida espiritual–. Y no solamente construir en función de la vida de los seres humanos, sino también de otros géneros: los animales, las plantas, etc. Lo que se llama hoy el derecho de la naturaleza.

Este concepto es más amplio que el concepto de los comunes y que el concepto del bien común, pero integra estos dos conceptos. Este concepto que he llamado el bien común de la humanidad, es evidentemente un nombre; no importa el nombre, lo que importa es el contenido. Podemos darle otros nombres, por ejemplo el sumak kawsay que es el buen vivir, el concepto de los indígenas andinos, o podemos llamarlo socialismo del siglo XXI.

-CPM: En el libro que mencioné anteriormente enumeras cuatro elementos clave para aterrizar el concepto del bien común de la humanidad; podríamos decir que estos elementos son una especie de hoja de ruta para organizar la tarea colectiva en cuanto a la definición de la nueva sociedad postcapitalista. ¿Puedes explicárnoslos?

-FH: Sí, debemos concretar las cosas porque todo esto puede parecer algo abstracto. Precisamente he tratado de ver, como sociólogo, qué significa esto en la práctica de la vida colectiva humana. Por eso he tomado cuatro realidades fundamentales de toda sociedad, que son, por una parte la relación con la naturaleza, ya que ninguna sociedad puede vivir sin la naturaleza; después la producción material de la vida, porque la vida no es una abstracción y sin producción material no hay vida; la organización social de la vida, que debe ser colectiva en lo social y en lo político; y finalmente la cultura, porque el género humano es el único que puede reflexionar sobre su propia realidad y eventualmente anticipar el futuro, y que es, como dicen los mayas, “la parte consciente de la naturaleza”.

Reflexionando sobre estos cuatro elementos fundamentales de toda sociedad podemos entrar en detalles, especialmente comparando con la situación actual del sistema capitalista. Por ejemplo, en cuanto a las relaciones con la naturaleza: ¿cómo ve el capitalismo la naturaleza? Para el capitalismo la naturaleza es recursos naturales, es decir, una naturaleza que se debe explotar, y explotar en función de los intereses del capital y de la acumulación del capital. Por el contrario, en lo que se refiere a la nueva organización del bien común de la humanidad, la naturaleza debe ser respetada: es la fuente de toda vida, de la vida física, biológica, cultural, espiritual, y en este sentido la naturaleza no es solamente un objeto de explotación.

Esto, si queremos ir más allá en la práctica, tiene muchas consecuencias para la vida cotidiana y también para la organización nacional e internacional. Por ejemplo, si aceptamos que la naturaleza es la fuente de la vida, no podemos aceptar que personas individuales o corporaciones, grandes empresas multinacionales, se apropien de la naturaleza (y en particular las riquezas naturales que son los minerales, las fuentes de energía, etc.) por la simple razón que estas cosas deben entrar en la concepción del bien común. Aquí no digo que no se debe extraer, porque la madre tierra es generosa, sino que se debe hacer respetando los derechos de la naturaleza, la posibilidad de regenerarse y de continuidad de la vida. Este es un ejemplo práctico. También, por ejemplo, no se puede aceptar la mercantilización de bienes básicos para la vida como las semillas o como el agua. Ese es un primer paso.

El segundo es la producción de la base material de la vida. Como he dicho, cada vida tiene su base material y no se puede continuar sin esta base. Ahora la base material de la vida –la economía–, está organizada por la lógica del capital. El capital es el único motor de la economía, con su necesidad inagotable de tener ganancias para poder acumularse. Frente a esto la lógica debe ser absolutamente diferente: no una lógica de acumulación del capital, de valorización única del valor de cambio. Porque hay dos tipos de valores para todo servicio o bien: el valor de uso, es decir lo que es útil para la humanidad, para la naturaleza, para el mundo, y el valor de cambio o lo que permite ganancia. Solamente el valor de cambio, es decir, si una cosa es una mercancía, contribuye a la acumulación del capital. Por eso en el capitalismo todo debe convertirse en mercancía. Esta es la lógica del capital. Debemos salir de esta lógica, con todas las consecuencias en cuanto a la propiedad de los medios de producción, significa, en lo práctico, que no podemos aceptar la dominación del capital financiero, los paraísos fiscales, etc.

Un tercer elemento es la organización social y política, que debe ser democrática, para permitir que todos los seres humanos sean actores y no solamente sujetos de una política decidida desde arriba o por una minoría. No hay nada menos democrático que la economía capitalista que concentra el poder y desconoce lo que se llaman las “externalidades”: los daños ambientales y los daños sociales, que no paga el capital. Se deben promover procesos democráticos en todas las instituciones, desde las políticas y económicas hasta las culturales, sociales, religiosas. Esto también debe extenderse a todas las relaciones sociales, como las relaciones entre hombres y mujeres. Este es el tercer aspecto que tiene muchas aplicaciones en el mundo.

Finalmente, en cuanto a la cultura, hablamos de la interculturalidad. El hecho de no permitir que la cultura occidental, totalmente inmersa en el concepto de modernización, absorbida por la lógica del capital, sea la única cultura aceptable en el mundo, y comprender que todas las culturas, los saberes y las espiritualidades pueden contribuir al bien común de la humanidad y a la ética necesaria para esta construcción.

Ahora, todo esto puede parecer una bella utopía pero no lo es. No es una utopía en el sentido de ilusión, porque en el mundo hay millares de grupos que luchan por construir mejores relaciones con la naturaleza, por otro tipo de economía social y solidaria, por los derechos de todos los grupos humanos y finalmente por la interculturalidad. Esto significa que existe ya en la realidad la posibilidad de perseguir valores que no son puramente abstractos, sino que ya son el proyecto concreto de muchos movimientos y organizaciones en el mundo. Por eso pienso que sobre esta base se puede construir una perspectiva nueva.

-CPM: En algunas intervenciones has planteado que los procesos de cambio en América Latina se caracterizan por ser posneoliberales, pero todavía no se han dado pasos concretos hacia el postcapitalismo. ¿Podrías profundizar sobre esta caracterización de los procesos en Nuestra América y cómo avanzar hacia el postcapitalismo?

-FH: Sí, yo pienso que hay muchos aspectos en todos los dominios. Voy a tomar solo un ejemplo práctico: el problema de la agricultura. Los países que se dicen progresistas en América Latina –y que realmente han sido posneoliberales en el sentido que han reconstruido un Estado que trabaja por una cierta redistribución de la riqueza y también por un mejor acceso a los servicios como la educación o la salud para las clases desfavorecidas– promueven el monocultivo para la exportación, con todas sus consecuencias ambientales: destrucción de la selva amazónica, destrucción de los suelos, contaminación de las aguas, y también, finalmente, daños muy graves para las poblaciones, para la salud, y en cuanto a los efectos sociales como las migraciones hacia las grandes ciudades o al exterior.

Así han promovido esta agricultura en detrimento de la agricultura campesina, que podría dar una respuesta muchísimo mejor a la primera función de la agricultura, que es nutrir la población: es un hecho que la agricultura campesina en América Latina está nutriendo más del 60% de la población del continente. Una segunda función es participar en la regeneración de la Madre Tierra: muchas veces los campesinos trabajan con agricultura orgánica y de manera respetuosa de la naturaleza. Y, finalmente, el bienestar de los campesinos, frente a una agricultura de monocultivos, mucho más productiva, pero que proletariza al campesino o lo integra al sistema capitalista de monopolios, que crea dependencia de las grandes multinacionales de producción o de distribución. La agricultura campesina no es una cosa arcaica, del pasado, sino una cosa del futuro, y esto es reconocido incluso por la FAO.

Lo que hemos visto en América Latina es un intento de construir sociedades posneoliberales –pero no postcapitalistas, y en este sentido continuando con la idea de la modernización de las sociedades, y finalmente con un “capitalismo moderno”; esto tiene como consecuencia, por ejemplo en el campo de la agricultura, que no se promueve una nueva agricultura campesina que podría resolver muchos de los problemas de la pobreza rural y también de la producción de alimentos y de la soberanía alimentaria. Este es un ejemplo, pero podríamos dar otros ejemplos de otros aspectos que nos permiten decir que los ensayos de cambio, de los países progresistas, que fueron muy interesantes y tuvieron varios logros muy reales, finalmente no han transformado la lógica fundamental de la organización de las sociedades. Por eso me parece que desarrollar el concepto de Bien Común de la Humanidad podría ser un paso adelante frente a la crisis que afecta a todos estos países actualmente.

-CPM: Hablando de la crisis, un camino que impulsa el Gobierno Bolivariano para la salida es el Arco Minero. Se supone que explotar el oro y otros minerales en la enorme cuenca del Orinoco nos ayudará a salir de la crisis. Así, tras el anuncio de apertura, más de 150 corporaciones mineras han expresado interés, y ya se han firmado contratos con la canadiense Gold Reserve y con empresas chinas. ¿Qué opinión tienes sobre este tipo de propuestas?

-FH: Esta situación no es particular a Venezuela aunque el caso del Arco Minero es impresionante. Encontramos situaciones similares, tal vez a menor escala, en Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina. El problema es que la única respuesta que ven los gobiernos progresistas actuales frente a la crisis, que es una crisis a escala mundial y que afecta a muchos de estos países porque son exportadores de bienes primarios (explotación minera, petrolera o agrícola), es abrirse más al mercado y entrar en políticas de tipo neoliberal. Evidentemente es una contradicción fundamental. Pienso que estos gobiernos no han reflexionado suficientemente sobre las alternativas al capitalismo.

Debemos reconocer la realidad: Estas medidas contradicen de manera fundamental lo que se ha planteado como meta, y vemos un creciente abismo entre el discurso y las prácticas. La verdad es que estas prácticas van a llevar a una mayor concentración del capital y al desconocimiento de las externalidades, es decir, la destrucción de la naturaleza y la destrucción social y cultural. Eso debemos reconocerlo y debemos tratar de ver qué soluciones podemos encontrar que no entren en contradicción con lo que se había propuesto.

-CPM: Tenemos una tarea clara: la superación del capitalismo. Pero también nos encontramos con múltiples barreras como la enajenación o la pérdida de la esperanza. ¿Qué hacer en estas circunstancias difíciles?

-FH: Precisamente por la situación que vivimos debemos tratar de redefinir la tarea de la izquierda y reflexionar sobre las estrategias posibles. Por eso me parece que un trabajo de conjunto entre movimientos sociales e intelectuales va a ser necesario primero para redefinir las metas (definir qué tipo de sociedad queremos); aquí entra la propuesta de Bien Común de la Humanidad, donde tocamos un espectro que va desde la relación con la naturaleza hasta la organización colectiva de la política y la sociedad, y también la espiritualidad, la manera de vivir las cosas en lo cotidiano…

Entonces, el primer aspecto significa que juntos debemos trabajar por una redefinición colectiva de las metas de la sociedad, no solamente con intelectuales que tienen toda la verdad que se debe imponer a las masas. No, este concepto de vanguardia es obsoleto. Debe ser un trabajo colectivo: por una parte con la experiencia de los movimientos políticos y sociales de izquierda que debemos recoger y tratar de sistematizar, y por otra parte, con el trabajo de los intelectuales. Con todos los logros que hemos desarrollado en los dos últimos siglos, la reflexión fundamental del marxismo, pero también de otras corrientes intelectuales que pueden ser útiles. La cuestión es cómo redefinir la meta fundamental de la humanidad y de la sociedad.

El segundo aspecto es cómo definir las transiciones. Es evidente que no podemos construir el socialismo o comunismo instantáneamente. Eso provocaría catástrofes económicas derivadas del boicot y de los embargos o incluso intervenciones militares. Eso no es posible, pero sí, podemos pensar transiciones, es decir, pasos que nos ayudan a construir el paradigma nuevo. No se trata de adaptar el capitalismo a nuevas situaciones sino de construir una sociedad diferente. En cuanto a la cuestión de cómo construir transiciones, hay que hacerlo desde una perspectiva dialéctica, sin caer en la idea del progreso de la modernidad –un progreso lineal sobre un planeta inagotable (un concepto muy capitalista de la “modernidad”, por cierto.

Es necesario redefinir la modernidad, encontrar transiciones y actores que pueden actuar en cada aspecto. Este es el gran reto no solamente para América Latina sino también para el mundo entero. Y ya podemos empezar, de forma humilde y cotidiana, a pequeña escala, como lo han hecho por ejemplo los zapatistas, y después poco a poco ampliar esta visión para construir otra matriz de desarrollo humano. Esto es absolutamente necesario frente a la destrucción de la naturaleza que el capitalismo está provocando, y también de destrucción humana, cultural y espiritual.

-CPM: Has mencionado en algunas intervenciones que para entender la sociedad hay que hacerlo en términos de clase. En el periódico PolítiK estamos absolutamente de acuerdo. ¿Podrías profundizar sobre la necesidad del análisis de clase?

-FH: El análisis de la sociedad desde una perspectiva de clases es ciertamente importante. También es verdad que en el siglo XIX –en la Europa en que Carlos Marx reflexionó y escribió– la clase obrera era la clase fundamental para iniciar el cambio. En este sentido el papel de la clase obrera para cambiar el conjunto de la sociedad era absolutamente fundamental. Hoy en día debemos reflexionar frente a la realidad actual: una clase obrera muy segmentada por el sistema capitalista y que ha cambiado en los países industrializados, donde han desplazado la actividad de producción hacia las periferias y que se especializan en servicios.

Esto significa que la clase obrera hoy es diferente a la clase obrera del siglo XIX europeo o norteamericano. Así, otras clases sociales, como los campesinos por ejemplo, están también afectadas por la lógica del capital, y hoy vemos que frente a esta destrucción sistemática del pequeño campesinado, hay movimientos que son más radicales que el movimiento obrero. En particular, en el plano internacional, la Vía Campesina, la organización mundial de los campesinos, es más radical contra la Organización Mundial del Comercio o el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional que la organización Internacional de los sindicatos. Este es un hecho y debemos reflexionar sobre las nuevas realidades.

Es verdad que son los trabajadores los que enfrentan la contradicción fundamental con el capital, pero ya no son solo los trabajadores industriales, también están los trabajadores del campo, los precarizados, todos estos grupos sociales que son afectados hoy por la lógica del capital , y por eso la lucha y la organización de la lucha social debe ser pensada de otra manera que en el siglo XIX. Esta es una de las tareas para los movimientos sociales y los movimientos políticos de izquierda, para no equivocarse ni en el vocabulario –lo cual es secundario pero importante–, ni en las prácticas sociales y políticas, es decir: la definición de las luchas sociales.

Fuente: Rebelión

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Corbyn se ha consolidado como líder, pero ahora debe plantear un proyecto claro y coherente

Jeremy Corbyn es reelegido líder del Partido Laborista británico EFE

La esperanza recae en los seguidores críticos que apoyan al líder cuando lo hace bien y lo critican cuando se equivoca.
Muchos afiliados al Partido Laborista creen que los parlamentarios y los cargos jerárquicos del partido no respetan sus decisiones democráticas y que quieren borrarlos del mapa, y si esta furia no se detiene a tiempo, el partido implosionará como fuerza política.

Owen Jones

Estaba claro que Jeremy Corbyn sería reelegido como líder del Partido Laborista. Vivimos en una época en la que las predicciones políticas se equivocan una y otra vez, pero éste era un resultado sobre el que no cabían dudas.

Aún así, es difícil pensar en un mayor desafío a las probabilidades políticas en tiempos modernos. ¿Cuál era su principal oponente?  Su propio triunfo en las elecciones anteriores.

Durante el último año, el liderazgo de Corbyn fue atacado por la campaña mediática más extrema e implacable que se haya visto contra un político en la historia moderna del Reino Unido. Los parlamentarios laboristas intentaron hacerlo echar de su puesto con un fallido golpe en un momento de crisis nacional, y 172 parlamentarios del Partido Laborista votaron contra la moción de confianza en su liderazgo.

El equipo de Corbyn, que no tenía ninguna esperanza de ganar el año pasado, ha cometido innegables y repetidos errores comunicativos y estratégicos. Y aún así, no sólo el Partido Laborista se ha consolidado como uno de los partidos políticos más fuertes de Europa, sino que Corbyn ha quedado incluso más fortalecido que tras su apabullante triunfo del año pasado. El año pasado ganó por un 59%, y esta vez ganó con un 62%, y con un electorado mucho mayor.

Después de la victoria del año pasado, a Corbyn se le criticó su discurso triunfal por no apelar a todo el país en su conjunto. Esta vez no fue así. Esta vez realizó un fervoroso llamado a la unidad: “Somos parte de la misma familia laborista”, dijo. Sin reclamos ni rencores. Dejó en claro que el Partido Laborista busca ganar, que deben derrotar a los conservadores y presentar una alternativa política atractiva. Ayer pareció un líder. Ahora, Corbyn debe continuar como empezó.

Cuando Corbyn ganó el año pasado, yo escribí que ganar había sido la parte más fácil. Hoy, esa declaración es mucho más pertinente que entonces. El Partido Laborista está hasta el tope de ira, desconfianza mutua y lo acecha una inminente guerra interna. Los anti-corbynistas extremos y los corbynistas están de acuerdo en una cosa: que la guerra no será de agotamiento sino de aniquilación, que los que pierdan serán destruidos.

Cuando el Nuevo Laborismo triunfó en 1997, los socialdemócratas estaban arrasando toda Europa occidental. Hoy, los socialdemócratas alemanes, cuyo líder promueve una tercera vía politica al estilo de Blair, ronda el 18-22% en las encuestas. Los socialdemócratas españoles tienen un líder telegénico pero pierde cada vez más apoyo que le quitan opciones más a la izquierda
La bronca va mucho más lejos que los radicalismos más apasionados. Una gran porción de los afiliados al Partido Laborista creen que los parlamentarios y los cargos jerárquicos del partido les han declarado la guerra, que no respetan sus decisiones democráticas y que quieren borrarlos del mapa para siempre. Muchos parlamentarios creen que el partido se ha llenado de gente que no tiene lealtad al laborismo y que no tolera el desacuerdo. Si esta furia no se detiene a tiempo, el Partido Laborista implosionará como fuerza política.

La única esperanza recae en los seguidores críticos del liderazgo laborista. A estos se los atacará desde ambos lados. La facción anti-corbynista extrema los verá como ingenuos cómplices de las derrotas electorales. Los más leales al liderazgo los verán como ingenuos rajados o saboteadores que no pueden aceptar un partido que se inclina hacia la izquierda. En una atmósfera tan polarizada, los que presentan matices son vistos como chaqueteros, que no se mojan, que se quedan en medio de la carretera y son atropellados por los coches de ambas direcciones, parafraseando a Nye Bevan. Pero, por más críticas que reciban, los seguidores críticos son cruciales para la supervivencia y el éxito de la izquierda en general y del laborismo en particular.

Los seguidores críticos esperan que los parlamentarios laboristas acepten y respeten la segunda decisión electoral democrática, masiva y rotunda en menos de un año. Sin desestimarla y sin sabotearla. Esto no significa silenciar desacuerdos ni traicionar sus propias conciencias, pero se puede expresar desacuerdo sin causar daño político. Los parlamentarios deberían ver la participación de la masa laborista como una oportunidad, no como una amenaza. Deberían aceptar como pilares de la política laborista la inversión –no el ajuste-, la justicia fiscal, la titularidad pública y los asuntos exteriores que priorizan la paz. Si el laborismo va camino a una derrota calamitosa, los rivales de Corbyn necesitan un líder que se haga responsable de lo que suceda. Si, en cambio, conspiran contra el líder, corren el riesgo de que se los culpe por la derrota.

Los adversarios más ideológicos de Corbyn también deberían tomarse un tiempo para pensar en sus propios errores. Ante la ausencia de un proyecto inspirador y coherente, dejaron un vacío y ahora están enfurecidos porque alguien lo ha llenado. Cuando el Nuevo Laborismo triunfó en 1997, los socialdemócratas estaban arrasando toda Europa occidental. Hoy, los socialdemócratas alemanes, cuyo líder promueve una tercera vía politica al estilo de Blair, ronda el 18-22% en las encuestas. Los socialdemócratas españoles tienen un líder telegénico pero pierde cada vez más apoyo que le quitan opciones más a la izquierda. Si la derecha laborista tuviera un buen plan para llegar al poder, no estaría en una situación tan precaria.

Los seguidores críticos también deben hacer demandas y poner presión al liderazgo laborista. Dada la renovación del mandato y la furia de gran parte de las bases por los acontecimientos del verano, sería fácil no decir nada. Las ganas de muchos miembros del Partido Laborista de aplicar la “reselección obligatoria” son reales, pero deben resistirlas. Lo que lograrían sería desestabilizar el partido. Corbyn y John McDonnell enfatizan fervorosamente la unidad. Ése es exactamente el camino que hay que seguir. Si los anti-corbynistas extremos caen en la tentación de socavar públicamente el liderazgo de Corbyn, los que quedan como unos insensatos son ellos. Una vez acabada la batalla por el liderazgo, las disputas internas del partido deben quedar a un lado y debe priorizarse la apremiante necesidad de ganar electorado.

Deben enfatizarse las cuestiones que unifican al partido. Hay que ver cómo Corbyn puso a Theresa May a la defensiva por el tema de la educación secundaria. Los errores cometidos durante el último año son entendibles, dada la falta de preparación para una victoria por el liderazgo que parecía imposible. Esas excusas ya no corren. El liderazgo tiene que plantear un proyecto claro y coherente que atraiga no sólo a sus partidarios apasionados. ¿Cuál es exactamente el proyecto de Corbyn? ¿Qué tipo de país quiere construir el Partido Laborista, y cómo? ¿Cómo puede unificar un país dividido por el referéndum sobre la permanencia en la UE? Estas preguntas necesitan respuestas claras.

A menudo ha fallado la estrategia mediática. Hay que priorizar la presencia en los medios, ya que es donde la mayor parte de la gente se informa sobre temas políticos. Cada vez es más la gente mayor que se aleja del laborismo. Recuperar esa parte del electorado es un desafío existencial. Los autónomos pronto serán más que los empleados del sector público, y necesitan respuestas. La coalición laborista tradicional está divida por las cuestiones de inmigración y la UE. Estas divisiones se tienen que resolver. La masa laborista tiene mucho potencial, pero tiene que haber una estrategia para movilizarla, para llegar a las comunidades y convencer a los indecisos.

Dado el torrente de ataques que sufrió el liderazgo laborista, los corbynistas apasionados se enfurecen ante la más mínima crítica. Pero seguidores ciegos y acríticos no le harán ningún bien al movimiento. Los seguidores críticos no son críticos porque quieran que pierda la izquierda. Quieren desesperadamente que gane. Silenciar los desafíos y los problemas, y culpar a los medios y a los parlamentarios por todo lo que no funciona sólo los llevará a la derrota. Los seguidores críticos deberían apoyar al líder cuando hace algo bien, combatir los ataques cuando son irracionales y criticar al líder cuando se equivoca. No hay nada más desleal a la izquierda que no hablar de las cuestiones incómodas que se tienen que enfrentar si se quiere tener éxito.

Las 313.209 personas que votaron por Jeremy Corbyn están felices con su triunfo. Pongamos ese entusiasmo a trabajar por un proyecto coherente, inspirador y creíble, y quizás –sólo quizás- se pueda construir un Reino Unido basado en los intereses de la mayoría.

Traducción de Lucía Balducci

Fuente: eldiario.es – theguardian

¿Por qué vota la gente lo que vota?

Juan José Téllez

¿Por qué vota la gente lo que vota? Porque llueve o no llueve, porque falta pasión, vida o poesía. Vaya usted a saber.

La gente vota lo que vota porque quiere. Así de simple. O porque cree que quiere lo que quiere.

En las elecciones gallegas, si las encuestas no se equivocan esta vez, ganará por amplia mayoría Alberto Núñez Feijoo, un candidato que ha intentado por todos los medios esconder las siglas del Partido Popular, aquejado de un ataque de tribunales y síndrome de corrupción generalizada. No le hubiera hecho falta: a pesar de la millonaria pérdida de votos, los conservadores mantienen un electorado fiel que estaría dispuesto a perdonarle incluso que trinquen a Mariano Rajoy robando el cepillo de la iglesia en donde acabe de comulgar su ministro Jorge Fernández Díaz, que esta misma semana vino a identificarse como ganador de la guerra civil durante la exhumación de los restos de Mola y de Sanjurjo.

¿Quiere decir que todos los electores del Partido Popular, en Galicia o en donde sea, son fachas y corruptos? Claro que no, pero no les importa que sus líderes lo sean.

Sin memoria democrática.-

¿Por qué? Porque corre el rumor de que la corrupción es generalizada, a pesar de que el PP gane por goleada en ese palmarés y, por otra parte, en España no ha existido un ejercicio real de memoria democrática. El discurso oficial abundó durSiante años en el supuesto de que la Ley de Aministía de 1977 había cerrado las cicatrices de la guerra y de la posguerra. Aunque nunca se le calificó como ley de punto final era una ley de punto final, muy distinta a Argentina y a Chile, en donde los verdugos terminaron en el banquillo, cuando se normalizaron los procesos democráticos. Aquí los franquistas se reciclaron sin que nadie le pasara factura alguna. Como se reciclan los protagonistas de este vodevil de intrigas y cleptocracia en donde Rita Barberá es una actriz de carácter que interpreta a una bonachona alcaldesa a la que se quiere implicar en lo que estuvo implicada o el pequeño Nicolás habrá de sentarse en el banquillo por su afición adolescente hacia los selfies en las altas esferas. ¿Quién no querría tener en su cena de nochevieja a un cuñado como Rodrigo Rato, a unos primos lejanos como Jaume Matas, Francisco Camps o Pedro Gómez de la Serna?

Sus votantes pueden pensar que todo es un embuste de las hordas marxistas. O que nada de ello importa sino la estabilidad económica o el supuesto milagro que ha pregonado el gobierno Rajoy, a pesar de que la deuda pública supere el PIB y que el empleo crezca pero la precariedad se multiplique.

Quizá haya algo más, cuya esencia ignoro si se relaciona con esa percepción que lleva a muchos a rechazar que Joaquín Sabina o Bruce Springteen –a punto de sacar sus memorias—puedan ser de izquierdas aunque, salvadas las distancias, sean millonarios. Aquí se acepta fácilmente que un obrero pueda votar a la derecha, pero sigue sin gustar que el Teodulfo Lagunero o el aristócrata Nicolás Sartorius fueran militantes del Partido Comunista o que el magnate Georges Soros –eso afirman sus detractores– simpatice con Podemos después de haberlo hecho con Barack Obama, con la marihuana o con el sindicato polaco “Solidaridad”.

En cambio, la única manera de ser rico, parece rezar una ley no escrita, es votar por lo que votarían los ricos.

La txapela incorrupta.-

El PNV de Iñigo Urkullu ganará por similares razones en el País Vasco, aunque el caso De Miguel apenas sea una gota en el agua de otros océanos de podredumbre, según apunta la investigación judicial por comisiones ilegales del antiguo hombre fuerte del nacionalismo vasco en Álava. Ni le afecta de manera decisiva la borrasca de las corruptelas ni la querencia franquista, por más que los nacionalistas vascos negociaran con los fascistas la rendición de Bilbao en junio de 1937 y la entrega a los sublevados de la margen izquierda de la ría, donde se asentaba la poderosa industria vasca. Es una derecha con pedigrí sin la retórica de la derechona españolista; una derecha a la europea aunque a veces le pese en exceso la txapela incorrupta de Sabino Arana.

Hay un recuerdo decisivo del voto y el voto al PNV ha sido un trending topic en la historia de la democracia vasca. Muy mal tendrían que irle las cartas de hoy para que el resto de las fuerzas políticas le hagan salir de Ajuria Enea. El silencio de las pistolas de ETA favorecería la inclusión democrática de Bildu y de Arnaldo Otegui, pero el eco de sus disparos siguen oyéndose en la memoria colectiva de este país por lo que, probablemente, su cielo o su infierno tengan que esperar.

En caso de que la mayoría del PP no vuelva a ser absoluta en Galicia, quizá cupiese otra alternativa de gobierno, construida con la complicidad del BNG, En Marea y lo que quede del Partido Socialista Gallego. Toni Cantó, sin duda, no aprobó matemáticas. El actor, en su mudanza desde UPyD a Ciudadanos, apostaba esta semana por el mantra de que Mariano Rajoy ha sido elegido por la mayoría social de este país, cuando en realidad, si se recuentan los votos que no han refrendado sus listas, la mayoría social de España no quiere que el inquilino en funciones de La Moncloa vuelva a ocuparla de pleno derecho.  En rigor, no importan unas y otras opiniones. Lo que manda es la aritmética y que algún partido logre los respaldos suficientes en el congreso para que invistan como presidente a su candidato.

Un voto fragmentado.-

¿Por qué está tan fragmentado el voto anti-Rajoy? Porque la derecha española, hoy por hoy, sigue siendo unívoca aunque ahora le haya surgido al PP el spin-off de Ciudadanos, un melón al que ahora empezamos a catar y que puede ser lo mismo aunque puede que no sea igual. Al este de la derecha, no sólo está la izquierda: buena parte del nacionalismo periférico, desde la antigua Convergencia a Coalición Canaria, no se sitúa bajo dicho paraguas ideológico. Como tampoco, parte del segmento electoral y político del PSOE, más pragmático y tecnocrático que con una clara decantación ideológica a estas alturas de la historia, cuando Felipe González ya no es aquel joven abogado con chaqueta de pana en su despacho laboralista de la sevillana calle de capitán Vigueras.

¿Es así de simple o la fragmentación del voto izquierdista no obedece tal vez a la caída en picado de la clase media durante los años de la crisis? Los desesperados no aceptan las medidas tintas ni el viejo contrato social que garantizaba que, a cambio del trabajo y de la docilidad, los jóvenes universitarios tendrían empleo e íbamos a repartir la riqueza en lugar de la precariedad.

Esta semana, el duelo en twitter de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, basculaba en torno a la posibilidad de que Podemos sedujera a quienes todavía no les votan o que siguiera dando miedo no sólo al poder establecido sino a parte del electorado. Hay muchas formas de seducir y el PSOE lo hizo al electorado de la transición porque el imaginario franquista había logrado que muchos españoles siguieran viendo como un demonio al Partido Comunista, pagado –decían—por el oro de Moscú como ahora ingenian que Podemos está a sueldo de Caracas.

Los socialistas del 82 encarnaban mejor que la UCD el axioma formulado varios años antes por Adolfo Suárez sobre la reforma política: “Sin pausa pero sin prisa”. Ahora, la opinión pública –sin demasiada formación democrática y devota de los dogmas de la sagrada comunicación—le niega el favor al PSOE de Pedro Sánchez que, por otra parte y a la luz también de las encuestas, parece más cerca de sus electores y de sus militantes que de sus dirigentes. Sin embargo, no hay tiempo material para un Suresnes, un congreso extraordinario que apaciguara las aguas de los históricos y propiciase una renovación en el partido de la rosa y del puño similar a la que, en 1974, sustituyó el yunque y la pluma del viejo socialismo en el exilio.

¿Por qué ha dejado de votarle la gente? Porque casi nadie se enamora de una persona con conflictos de personalidad y el PSOE, de un tiempo a esta parte, necesita una terapia de familia. Hay mucha estética futbolística en las aficiones partidistas. Los votantes de Izquierda Unida y los de Podemos no suelen considerar que los socialistas lo sean realmente. Y muchos votantes socialistas contemplan con recelo a las otras formaciones porque, en lugar de haber cedido para introducir pequeños avances en la hoja de ruta de la historia española, han favorecido a veces la división de la izquierda y la llegada al poder de los populares. Mientras los hooligans de una y de otra corriente se echan los trastos a la cabeza, el PP –según vaticinan también los sondeos– se aprestará a ganar por mayoría absoluta las terceras elecciones generales, en caso de que finalmente se convoquen una semana antes de Navidad.

El cansancio es de izquierdas.-

También ha perdido muchos votos Unidos Podemos en las elecciones de junio. ¿Por qué no les votan ya tantos indignados? Porque hay gente que se cansa de votar: la inercia de la transición ha convertido a los ciudadanos en consumidores. La crisis ha provocado que mucha gente se movilice ahora en sucesivas y esperanzadoras mareas, pero demasiados millones de españoles llevan desmovilizados desde que el espíritu del pelotazo sustituyera al del cambio, más de treinta años atrás. Lejos del movimiento ciudadano, con tasas de afiliación sindical ridículas y mucha más población en la sociedad civil festiva o piadosa que en la reivindicativa y justiciera, a veces justificamos nuestra pereza democrática en la presunción de culpabilidad de los políticos profesionales, como si en democracia no tuviéramos todos que ser políticos amateurs. La mayoría se cansa de que no resulte fácil gobernar. Estima en tanto su voto –y tiene razón—que exige que sus representantes cuenten con la mayor parte de las prestaciones posibles. Cualquier atisbo de complicación, les ahuyenta de las urnas y les acerca al nihilismo del “todo son iguales”.

Aunque estas sigan siendo, si hemos de creer a Antonio Machado, “tierras para el águila, un trozo de planeta por donde cruza errante la sombra de Caín”, los españoles no somos tan diferentes. Ochenta años después de la guerra civil, algo es algo, la paz la ha ganado la desidia. Pero el electorado conservador suele despabilar de la modorra y acudir a votar, disciplinadamente, cuando toca. ¿Por qué lo hace? En rigor, no tengo ni la menor idea. Pero ocurre.

Juan José Téllez

Fuente: Público.es

LA DEGRADACIÓN DE LO LIBERAL; ¿POPULISMO?

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En el ámbito europeo al menos, se asiste a una paulatina pero constante degradación de los grandes dogmas liberales globalización, atlantismo, sometimiento a estados unidos, OTAN, anti nacionalismos y otros, dan muestra de un cierto hartazgo de lo que constituyó y sigue constituyendo el núcleo de los valores occidentales tras las victorias de las dos Guerras Mundiales del siglo XX. Ese siglo pasado al que llaman el más corto, vivió turbulencias que alteraron ese orden al que desde el mundo anglófono se le bautizó como lo políticamente correcto. Bautismo que coincide con el ya famoso FIN DE LA HISTORIA de Fukuyama, con las derrotas de Alemania y de Japón en 1945 con la muy democrática BOMBA ATÓMICA se puso fin a la inquietud, al conflicto y al cuestionamiento de las situaciones, se entronizó esa consigna tan liberal y conformista de esto es lo que hay muy vinculado al no menos famoso TINA de la Dama de Hierro.

Sin embargo, en más de 70 años, que siguieron a la hecatombe, ni la paz ni la equidad brillaron si no fue por su ausencia.

OTAN, UE, BILDENBERG

La URSS hace tiempo que duerme en los libros de Historia, pero los instrumentos inventados para defender el MUNDO LIBRE de la supuesta agresión, no solamente siguen vivos, sino que no dejan de crecer.

La OTAN pretende gobernar el mundo y Europa está sometida al duro liberalismo de la UE que nació bajo el feo nombre de MERCADO COMÚN y todos reciben el pensamiento que fluye del PALACIO BILDENBERG, un lujoso y apartado hotel holandés donde y desde donde se imparten las directrices profundas del liberalismo militante, incontestable y, en última instancia hasta militar pues, ¿Qué es la OTAN?, la espada liberal que en algún tiempo se denominó en latín GLADIO y que algún príncipe italiano quiso usar en un golpe de estado contra el peligro comunista, allá por la primavera de 1981, pocos meses después del intento de Tejero

LA UE es el dominio empresarial y lo demás lo sabemos todos, es decir que los liberales como se vio en Chile, pese a sus proclamaciones sobre el diálogo y los llamados MEDIOS PACÌFICOS no hacen ascos al uso de la fuerza más brutal y represiva, su brazo armado es la OTAN-MUNDO con la libertad insolidaria y la desigualdad como la gran bandera y el premio a la ambición y a la codicia que desde los años 90 del siglo pasado dicen los liberales que es buena.

Las poblaciones europeas van sabiendo poco a poco que todo ese conjunto de doctrinas es corrupto e inhumano, pero la izquierda de los últimos 150 años, estás sumida en la confusión y el entrismo y no da respuestas cuando las causas dan la razón a los planteamientos tradicionales, tal vez más que en ningún otro momento. Pero el malestar cunde entre eso que se conoce como los de abajo, la precariedad las deslocalizaciones el economicismo tiránico y todos los mantras de la globalización, la traición de la social democracia, los debilitamientos gravísimos de las expresiones comunistas, hacen que los colectivos maltratados busquen afanosamente fuerzas políticas que contesten a este triste vacío y quieran llenarlo. ¿Quién está a la espera?

Las euforias originadas por la victoria liberal de 1991 no han cesado y en España el PP es una buena expresión del aprovechamiento exhaustivo de los cascotes del MURO DE BERLÍN y más allá la candidatura de la señora CLINTON, el TTIP y los mandamases de Bruselas. Como la vieja orquesta del Titanic el pensamiento dominante sigue interpretando la envejecida musiquilla de los años 60. Las sociedades urbanas del empobrecimiento y la marginación, observan todo esto, primero con asombro que se va transformando en rabia y ahí están los y las que acuden con oportunismo u oportunidad a la llamada da de los decepcionados. MARINE LE PEN ve las tropelías del señor VALS como socio- liberal de lujo con sus leyes laborales y sus aires de ORDEN PÚBLICO y Francia como el gran laboratorio político enseña el auge del FRENTE NACIONAL votado en masa por las poblaciones de los antiguos feudos comunistas de las zonas mineras agotadas del Norte del país. Los que se llaman socialistas hacen el trabajo sucio de los europeístas del dinero, pero esa rabia que crece como un día dijo OSKAR LAFONTAINE lleva a la búsqueda y ese frente anti globalización, anti UE, arrastra a los que recuerdan sentimientos de identidad, de arraigo y de vínculos de cultura que jamás entenderán los tecnócratas del BCE con sus porcentajes, sus bonos y sus infinitas corruptelas, bien envueltas en ecuaciones y pedanterías jurídicas. Este Occidente liberal organiza guerras que se le van de las manos y dan lugar a enormes migraciones masivas que originan xenofobias que acrecientan el empuje electoral de este anti liberalismo de signo confuso algo conservador y algo “pretendidamente social” que engancha a todos los que no encuentran en la izquierda las pautas para reventar el dogmatismo liberal que es odiado, pero no se acaba de dar forma a su auténtica sustitución.

Las pretendidas repeticiones de la Historia se utilizan cuando no hay todavía capacidad de analizar el presente y se habla mucho, demasiado de los años 30 del siglo pasado, pero ¿qué actores juegan en el actual tablero?

Una vez más la presencia no muy deseada por muchos de una Alemania tal vez no potencia mundial, pero si regional o continental y sus reivindicaciones y frustraciones, ante la riqueza económica en vacío del país germano, lejana ya la guerra y la derrota, se desea un liderazgo que vaya más allá del marco y del euro y se inventa una “Alternative für Deuchtland”, Alternativa para Alemania, que va dejando de tener complejos del pasado, reniega de las imposiciones de NUREMBERG, los liberales se encargaron de dinamitar la república democrática alemána (RDA), en cierto modo el tiro les ha salido por la culata y la contestación surge contra estas dogmáticas liberales, en el Land de Antepomerania y en el mismo BERLIN donde DIE LINKE ha logrado un buen resultado, no expuesto por los medios de comunicación que se lámen las heridas por la mala situación de la CDU, no lamentan tanto la relativa derrota de ÁNGELA, que no les importa mucho, sino la caída del europeísmo que desea asignar a Alemania el papel algo ferroviario de locomotora económica pero con muy bajo contenido político o cultural, Alemania ha de producir y exportar pero no se le permite pensar y ese veto les empieza a fallar

La Historia de los pueblos y de las culturas es más larga que el breve paso de las personas y de las generaciones, pero ya se ve bien claro que la segunda guerra mundial, con aquel malo eterno de HITLER, que han venido usando como tranquilizante. No es que aquel personaje fuera bueno, es que es uno más de los muchos malvados del decurso de los tiempos. Se ha trabajado a fondo en medios de difusión de las culturas populares masivas, como el cine y la televisión, para llevar a las masas del consumismo la idea de que la victoria sobre la Alemania nazi, se debió fundamentalmente a los americanos y que el papel de la URSS, fue secundario queriendo además emparejar el comunismo con el nazismo, formas políticas no liberales y por lo tanto desechables para la civilización.

El imperio liberal no se rinde y como fiera herida ataca y duramente donde le sea propicio, América Latina es el ejemplo.

En el ámbito europeo la sociedad recapacita y protesta, por ejemplo, contra el tratado trasatlántico y busca como sea salir de este atolladero por caminos que se trata de motejar como de extrema derecha pero que también llevan los temores a las élites de DAVOS. El fiasco liberal no se disolverá como un azucarillo en el café, pero es evidente que empieza a tener dolores de cabeza por lo que está pasando. No se sabe lo que es realmente el movimiento italiano CINCO ESTRELLAS pero la joven y nueva alcaldesa de Roma ya no habla el liberalismo de Romano Prodi, y por cierto estando en Italia, ¿es liberal Silvio Berlusconi? ,    seguramente sí, “Il Cavaliere”, el gran patrón durante largos años del mítico equipo MILAN icono del no menos mítico CALCIO italiano, promotor de las televisiones del corazón, puede que se le califique hasta de populachero, pero no formaría parte de ese populismo de nuevo cuño que condenan con saña los adalides occidentales de lo políticamente correcto….

¿QUE ES ENTONCES, EL POPULISMO POLÍTICO?

Parece ser que el adjetivo descalificador se aplica a todos aquellos que no tiene la lógica del lucro privado y su respeto social y moral como centro de su pensamiento, su icono es LA EMPRESA y su arquetipo humano EL EMPRENDEDOR DE ÉXITO que en España podría muy bien asociarse con AMANCIO ORTEGA o con FLORENTINO PÉREZ, adornado este último con el aura futbolera. A mediados del siglo XIX en París un liberal recalcitrante el historiador GUIZOT, gritó al pueblo desde la Asamblea Nacional, aquello de ¡ENRIQUECEOS! como llamada a la virtud, la historia ha ido sacando a la luz la corrupción que llenó el gobierno de Napoleón III, que acabó como se sabe con la sublime derrota de 1870 pero eso sí, con Francia servida por una buena red de ferrocarriles.

Tras el Hundimiento de la URSS, creyeron los liberales vencedores de aquella incruenta TERCERA GUERRA MUNDIAL que como un día se dijo, había acabado la Historia y ya todo iba a ser NEGOCIO, NEGOCIO Y MÁS NEGOCIO, con unas desigualdades crecientes y rampantes entre los diversos mundos , incluso en el primero de ellos, pero eso no tenía importancia, la sociedad de consumo sería capaz de dulcificarlo todo incluso lo más injusto; en cierto modo se han salido con la suya, pero la calma en el planeta llamado azul, no es tan idílica y hay muchos indignados que protestan en la calle cada cierto tiempo, pero aún no se saben articular como fuerzas sociales o políticas , pese a todo EL RÍO SUENA.

Un hecho reciente conmueve al mundo, el manido BREXIT, ¿es ese fenómeno expresión populista?

Los partidarios de la permanencia en la UE, los del REMAIN, llenos de los ecos de la banca y la finanza, decían que sí , que el rechazo a Europa venía de anticuados sentimientos nacionalistas sin visión económica a los que en pleno siglo XXI no se debe hacer caso, pero ese conjunto de antiguallas resulta que ganó y en el país de ADAM SMITH profeta de lo económico, ¿Cómo pudo ocurrir?, la gente mayor, el medio rural olvidado las zonas industriales abandonadas los parados, bastantes intelectuales críticos, no ambiciosos,  incluso algunos idealistas.

Había muchas fotos fijas de la IZQUIERDA y de la DERECHA que tras el revelado no resultaron. Muchos laboristas votaron por la permanencia en la UE sabiendo lo que es, la izquierda más avanzada y grandes sectores conservadores no liberales apoyaron el BREXIT, todos estos últimos ¿eran populistas?, parece que se configuran dos visiones del mundo y de la sociedad, por un lado la lógica convencional de la economía como ideal e ideología y por el otro, algo parecido a la ética, lo mejor de la estética, la solidaridad humana y planetaria, la memoria de los lugares, las tradiciones y el rechazo a una globalización homogeneizadora, tal vez puedan infiltrarse ideologías que algunos desprecian como de extrema derecha, hay que determinar hacia donde quieren dirigir el “barco” pero es evidente que este pensamiento amoral y codicioso que llena el mundo de guerras y de marginaciones, no se puede seguir por mucho tiempo, el desprestigio de muchos aspectos de la democracia liberal es patente y la baja participación de la sociedad ante las convocatorias electorales, lo pone de manifiesto, se convoca a la ciudadanía sin programa de gobierno ¿para qué? Los dirigentes del tinglado y las instituciones económicas no hacen más que exigir sacrificios a las mayorías sociales sin explicar las últimas razones, precisamente por lo obvias que son y que no serán nunca aceptadas, entonces surge la perplejidad y una crítica a veces desorientada se escriben miles de libros y de artículos hasta la saciedad sobre un sistema detestado, pero la movilización decisiva no se produce, hay como una gran resignación, la revolución no tuvo lugar en su momento y ciertos autores que hablaron de ir hacia una NUEVA EDAD MEDIA, “berdiayev”, tal vez tuvieron algo de razón, las gente medievales no pensaban en cambios bruscos, se aceptaban los destinos personales y cada año llegaban las cosechas y las fiestas patronales de cada pueblo y el nacer y el morir y el señor en su castillo y el pechero con su azadón y, a veces, muchas veces, había una guerra que era la ocasión de ciertas recompensas individuales o del grupo ganador.

La EDAD MEDIA ¿era populista?

Lo que hoy entendemos por izquierda  ha de conocer bien qué es lo que desea transformar y qué es lo que desea construir hay que estar muy atentos a lo que corre por el mundo  y leer, leer mucho el pensamiento que va surgiendo, habrá cosas y denominaciones que repugnen por pasados despreciables, pero también es necesario desbrozar la hojarasca y ver que puede ser de valor y de memora justa y solidaria para las mayorías, para esos “nadies” que decía Alfredo Galeano, sin riesgo no hay avance y el riesgo ahora está en bucear intelectualmente en corrientes de pensamiento que nos repugnen o de las que recelemos pero que pueden guardar elementos que nos sirvan, algo sí que sabemos en el liberalismo no hay nada que buscar hay que acabar con él

ESO DE LA LIBERTAD

¿PUEDE HABER UNA LIBERTAD SIN LIBERALISMO?

La LIBERTAD es una palabra ancha en la que cabe casi todo, la del recluso que abandona la prisión, la del amante decepcionado, la de quien desea predicar una doctrina…, parece en el fondo que la libertad se da, se otorga, parece que la libertad la regala el poder,y parece que antes de la libertad había un poder incontrolado absoluto, es una construcción religiosa, pero hay otros planteamientos la libertad humana como inherente al ser antropológico de origen, la libertad capitalista del mercado, la libertad del elector democrático, alguna hay que escoger ¿Cuál es la más justa?

MADRID SEPTEMBRE DE 2016

JOSE RAMÓN MONTES

Así montó Esperanza Aguirre su guerra sucia contra la Marea Verde

Esperanza Aguirre en un acto junto a Lucía Figar

El ejército de tuiteros y medios fantasma de la Púnica al servicio de la Consejería de Educación repetía en internet el argumentario del PP contra la movilización
La campaña de desprestigio llamaba vagos a los docentes, y afirmaba que había consenso social sobre el “ahorro” educativo
Aguirre y Lucía Figar llegaron a acusar a los profesionales de protestar por trabajar 20 horas a la semana al mezclar jornada laboral y horario lectivo.

Raúl Rejón
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La munición del Gobierno de Madrid presidido por Esperanza Aguirre contra la Marea Verde educativa que nació en 2011 era clara. ¿Los profesores? Unos vagos que apenas trabajaban y ganaban un dineral. ¿Los sindicatos? Instigadores de huelgas políticas. ¿La culpa del “ahorro”, sinónimo de recortes? El presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

A Esperanza Aguirre le estalló la Marea Verde en septiembre de 2011. Y según fue creciendo, tanto Aguirre como su consejera de Educación, Lucía Figar, dedicaron más y más tiempo a atacar la movilización educativa contra sus recortes.

Intervenciones públicas, comparecencias en la Asamblea de Madrid… Cualquier foro servía para atizar a los convocantes. Y, a medida que avanzaba la protesta, se repetían las jornadas de huelga y las manifestaciones, más y más dinero público iba a reforzar sus ataques mediante una ofensiva de desprestigio online, según apunta el informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil incluida en el sumario de la trama Púnica.

La fórmula Aguirre fue sencilla: decretó que los profesores de instituto impartieran dos horas más de clase. De 18 a 20 a la semana. Esas clases ya no se cubrían con docentes interinos. Podían deshacerse de 3.000 profesores y recortar 80 millones de euros.

La culpa, al Gobierno de Zapatero

Lo primero que hizo que Esperanza Aguirre fue justificarse con la crisis económica, culpa del Gobierno socialista. Mandó una carta a los docentes para pedirles un esfuerzo “en medio de una de las situaciones económicas más difíciles por las que ha pasado España en las últimas décadas”.

Las empresas de la Púnica comandadas por Alejandro de Pedro lanzaban esta premisa en la redes mediante usuarios fantasma de Twitter: “Pero menuda caradura la de Gabilondo [ministro de Zapatero], que le recortan un 7,5% el presupuesto y se dedica a dar lecciones sobre no reducir el presupuesto en Educación”, según recoge la investigación.

Lucía Figar se atrevía a explicar que se habían encontrado entre la espada y la pared: recortaban o se iba al traste la igualdad de oportunidades. “Teníamos que elegir entre contratar interinos o pagar las becas”, contaba pocos días antes de comenzar el curso 2011-2012.

Los que menos trabajan

La protesta aglutinó a muchos de los miembros de la comunidad educativa. Docentes, interinos y fijos, vieron en el decreto un deterioro evidente del sistema. Así que la siguiente andanada la lanzó Aguirre, ya sin disimulo, contra los profesionales de la educación.

Los calificó, prácticamente, como caraduras ya que, en una comparecencia para dar cuenta de los acuerdos semanales de su Ejecutivo, no se contuvo y con irónica acidez afirmó que “sabemos que les estamos pidiendo un esfuerzo especial pero 20 horas son, en general, menos de las que trabajan el resto de los madrileños”.

Ocultó que ese cómputo era el de horas lectivas, no de jornada laboral. Luego rectificó “el que tiene boca se equivoca”, a pesar de asegurar que “sabía” lo que trabajaba un profesor.

Aunque mediante un exceso, había marcado la línea de actuación. Su consejera Figar tampoco tuvo problema en seguirle el juego a la jefa y declarar: ” Que se pongan en huelga por trabajar 20 horas no lo va a entender nadie. Eso da mucha vergüenza”.

Por otra vía, la contratista de la Púnica machacaba mediante sus tuiteros fantasma que propagaban la idea de que “menos alumnos por aula, menos horas de trabajo y más sueldo, ¿de qué se quejan los profesores españoles?”.

El ejército digital creado por De Pedro al servicio de la Consejería de Educación de Lucía Figar estaba formado por periodistas autónomos, empleados y medios zombi que repetían las consignas del Gobierno contra la protesta. Los perfiles que se creaban eran de “profesores, estudiantes universitarios, directivos, empresarios y amas de casa para defender la postura del ahorro escolar”, informaba la empresa.

Todo es mentira

Para socavar la legitimidad de los sindicatos que convocaban los paros y los partidos políticos que los apoyaban (el Partido Socialista e Izquierda Unida), el argumentario del Gobierno del PP madrileño subrayaba que todo era un movimiento “político”, sin motivaciones laborales. “No saben ya que hacer para justificar una huelga política”, denunciaba la expresidenta cuando ya tenía cerca de una decena de jornadas de huelga encima a mediados del mes de noviembre. “Están amedrentando a profesores”, no se cortaba en atacar.

La sección Púnica de la campaña de propaganda vinculaba a base de tuits la huelga y la política: “Se despiden 5.000 interinos en las universidades andaluzas y Tomás Gómez [PSM]] respalda una campaña contra recortes de Madrid #hipocresía”. La directriz era convencer de que “hay una marea pero de gente que está cansada de estos profesores y sindicatos y que no cree en sus mentiras”, instruía la contratista a su empleados tras haber hablado con su cliente: la Consejería de Educación.

En una de sus últimas cabriolas de ataque, Aguirre aseguró que la propia iconografía de la marea, las camisetas verdes, eran una fuente de negocio para Izquierda Unida, aunque era mentira. En sede parlamentaria espetó que “ahora me he enterado de que hace un gran negocio con la camiseta que venden a cinco euros y producen a tres. Entiendo el negociazo que hacen…”.

Lo que podría pasar por un comentario en la Asamblea tuvo su cara oscura ya que una profesora fue sancionada por llevar una de estas camisetas puestas en un centro.

La ofensiva contra la Marea Verde a base de dinero público estaba inserta en la campaña para mejorar la imagen online de una de las mimadas de Esperanza Aguirre: Lucía Figar. El deterioro de su figura era galopante al ser la cara visible de los recortes.

Aguirre la había nombrado consejera en 2007. Su estrella política iba en ascenso. Cantera pura del PP de Madrid, había arrancado siendo asesora del Gabinete de Presidencia de José María Aznar en 1998. En 2010, Esperanza Aguirre la colocó como responsable de comunicación del partido. Dimitió en 2015 al ser imputada en esta trama. Una de las empleadas al servicio de la imagen de Figar, María Bernal Talavera, ha terminado como parlamentaria regional por el PP en Las Corts en la Comunidad Valenciana.

En noviembre de 2011, las elecciones del día 20 dieron la mayoría absoluta a Mariano Rajoy. José Ignacio Wert pasó a ser ministro de Educación y la Marea Verde se convirtió en un movimiento nacional pese a las arremetidas de Esperanza Aguirre contra su origen, en Madrid.

Fuente: eldiario.es

Mientras corta derechos, en las calles se escucha con más fuerza el rechazo al gobierno no electo ¡Fuera Temer!

João Pedro Stedile
Brasil de Fato

1. El día 31 de agosto se consolidó el golpe judicial/mediático en el Congreso Nacional. La burguesía concluyó la primera etapa de la conspiración que viene desde octubre de 2014, para entronar, de cualquier manera, un gobierno totalmente subordinado y dispuesto a cargar todo el peso de la crisis económica sobre los hombros de la clase trabajadora.

Ahora, está en curso la etapa de acelerar la implantación de medidas neoliberales, que sólo interesan al capital financiero y al gran capital, aumentando la explotación del trabajo, disminuyendo salarios, aumentando el desempleo y aplicando un programa de privatizaciones y ajuste fiscales que avergüenzan hasta al FMI.

Todos los días hay anuncios absurdos que violan la CLT [Consolidación de Leyes de Trabajo], la Constitución y los derechos sociales conquistados a duras penas, por décadas de luchas sociales.
2. Por lo tanto, el gustito de la victoria parlamentaria duró poco. El golpe no consiguió ser legitimado, ni por opinión pública, ni por el pueblo y hasta fue deslegitimado internacionalmente.

El presidente impostor fue humillado en la reunión del G-20, en que los demás gobernantes ni siquiera lo llamaron como presidente. ¡Y él tuvo que aprovechar el viaje para ir a comprar zapatos en un Shopping Center cualquiera! ¡Pobrecito!

Desde el punto de vista jurídico, la farsa cayó cuando los senadores no tuvieron el coraje de imputar la pérdida de derechos de la presidenta Dilma, revelando así que no hubo crimen. Y peor, tres días después, los mismos senadores aprobaron el proyecto que legaliza las “pedaleadas fiscales”. Acaso, ¿no era crimen?

Pero la más dura respuesta vino de las calles. El domingo 4 de septiembre, a menos de una semana del golpe, más de cien mil jóvenes de São Paulo salieron  a las calles a protestar, levantando las banderas de FUERA, TEMER, ELECCIONES DIRECTAS YA y NINGÚN DERECHOS MENOS. Sin ningún estímulo de las radios y cadenas de televisión, que siguen siendo totalmente serviles a los golpistas.

Después, el día 7 de septiembre, se repitieron centenares de manifestaciones en todo Brasil, con miles de brasileños/as, en torno al “Grito de los Excluidos”, con las mismas banderas.

Y culminó con la clase media abucheando por cinco minutos durante la apertura de las olimpiadas paraolímpicas en el Estadio Maracaná.

3. Qué será de este gobierno, nadie lo sabe. Del lado de la burguesía, ellos también tienen dudas. El gobierno golpista no consigue unir políticamente a las fuerzas conservadoras. Su plan neoliberal no va a sacar al país de la crisis económica y política; al contrario va a agravarla, trayendo consecuencias graves para toda la población. Los signos de corrupción de sus miembros se contradicen con el discurso y los intereses de la llamada “Republica de Curitiba”. Por eso, el Abogado General de la Unión fue demitido sumariamente.

¿Hasta cuándo los medios y el poder judicial van a esconder las declaraciones de los empresarios, de las propinas ilegales que involucran a ilustres ministros e inclusive al propio presidente impostor?

El gobierno golpista podrá convertirse en un gobierno en crisis permanente, que sólo va a desgastar a los partidos que lo sustentan, como fueron los últimos años del caótico gobierno de Sarney (1985-1989). O la burguesía podrá cambiarlo por la vía indirecta a partir de enero de 2017 y colocar a algún impostor de mayor habilidad y confianza de poder económico.

De nuestro lado, el de la clase trabajadora, el tiempo de vida útil de este gobierno debería ser el mínimo posible. Pero en la política, los hechos y la correlación de fuerzas no dependen de la voluntad o deseos. Depende de las fuerzas acumuladas de cada lado.

Y el tiempo de su permanencia va a depender de nuestra capacidad de movilizar a la clase trabajadora para asumir esa bandera. Hasta ahora ella quedó parada, en compás de espera, como si el juego político no fuese con su equipo.

4. Las próximas semanas… el gobierno golpista acelerará su ofensiva contra los derechos de la clase trabajadora. Los anuncios diarios de la pérdida de derechos, de la reforma de la seguridad social, de la política de subordinación al capital extranjero, con privatizaciones y venta de tierras, de entrega del petróleo del pré-sal, del gasoducto, de la BR distribuidora, y otras riquezas nacionales, están despertando un sector cada vez mayor de la población y de la clase trabajadora.

Frente a esto, varios sectores en el campo y en la ciudad aumentaron sus movilizaciones y luchas nacionales, como viene sucediendo con los trabajadores rurales, los campesinos, los bancarios, los metalúrgicos, los profesores, los trabajadores del correo y los servidores públicos.

Y en un proceso de mayor articulación de esas luchas sectoriales, las centrales sindicales están llamado a una paralización nacional para el próximo 22 de septiembre. Habrá un esfuerzo no solo del movimiento sindical, sino de todos los movimientos del FRENTE BRASIL POPULAR y PUEBLO SIN MIEDO, para que esa paralización sea, de hecho, victoriosa y suspenda las actividades de la producción, transporte, servicio público, comercio y de las escuelas.

Y como alertan los sindicalistas, esto servirá como un ensayo general para avanzar en un HUELGA GENERAL contra el gobierno golpista.

Al mismo tiempo, en São Paulo y en otras ciudades, se multiplicaron las manifestaciones, en general los domingos, algunas veces incluso autoconvocadas, casi espontáneas, mayoritariamente por la juventud y por movimientos de mujeres, gritando cada vez más alto Fuera Temer, elecciones directas ya,  como una propuesta generosa de que el orden democrático solamente volverá, si el pueblo tiene el derecho de elegir a sus representantes en las urnas; por NINGÚN DERECHO A MENOS, o sea, contra las medidas del plan neoliberal en curso.

Como ven, los tambores están calentando y la lucha será cada vez más intensa…

Vamos a la lucha, compañeros y compañeras.

Traducción: María Julia Giménez

Fuente original: https://brasildefato.com.br/2016/09/13/fuera-temer/
Fuente: Rebelión

Centenario de Buero Vallejo: «BUERO: UN HOMENAJE INCOMPLETO».Foro por la Memoria de Guadalajara

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Buero Vallejo
BUERO: UN HOMENAJE INCOMPLETO.

El Foro por la Memoria pide un reconocimiento público del compromiso democrático de Buero Vallejo.

FMGU.- 23/09/2016.- En este año 2016, en que se cumplen 100 años del nacimiento del dramaturgo alcarreño Antonio Buero Vallejo, estamos asistiendo a un merecido homenaje a esta importante figura en la ciudad que le vio nacer, Guadalajara.
En el Foro por la Memoria vemos preciso hacer una serie de consideraciones, a tenor de la programación elegida y el cariz observado en algunos aspectos del homenaje.
Los escaparates y fachadas de comercios de nuestra ciudad se han visto engalanados con frases extraídas de textos y obras de Antonio Buero Vallejo, algo que sin duda hace al autor alcarreño presente en el corazón dela ciudad. Exposiciones de sus pinturas, representación de sus obras, (pocas, por cierto), y otras actividades están previstas en el homenaje, pero todavía queda, desde nuestro punto de vista, algo importantísimo por hacer y que va más allá de su figura y nos habla de todos nosotros como sociedad democrática.
LA DEUDA QUE TODAVÍA TENEMOS CON BUERO VALLEJO
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11 de abril de 1942. Penal de El Dueso. La comuna de la celda 142. De izquierda a derecha: Antonio Buero, Matías Pérez Batanero, Luis Guerra, Isidoro Martínez Pérez. Foto: Herederos de Antonio Buero Vallejo.
Desde el Foro por la Memoria queremos recordar que existe todavía una deuda que los demócratas de Guadalajara tenemos para con el ilustre autor arriacense: el reconocimiento colectivo y público de Buero como ejemplo de compromiso democrático y antifranquista;Un compromiso que le llevó a participar como sanitario en el ejército republicano durante la guerra civil y a formar parte de la primera clandestinidad activa contra la dictadura. Un compromiso político que le llevó a campos de concentración y a su paso por varias cárceles, a ser condenado a pena de muerte y, tras serle conmutada, a cumplir 6 años y medio de prisión en las peores condiciones posibles. Un compromiso que Antonio Buero Vallejo mantuvo vivo durante toda su vida y que además imprime en todos sus textos, sus personajes, sus creaciones.
Con esta grave ausencia en la conmemoración nos encontramos ante la misma lamentable situación a la que ya asistimos en el año 2013, cuando se conmemoró el centenario de quien fue uno de sus mejores amigos: el poeta Ramón de Garciasol, Entonces, como ahora, asistimos a un homenaje mutilado e incompleto. (Véase nuestro artículo de entonces denunciando este hecho: La memoria mutilada de Ramón de Garciasol)
Los actos organizados por el equipo de gobierno municipal de homenaje a Buero Vallejo han olvidado este aspecto esencial y desde el Foro consideramos que esa deuda no se salda con un panel o algunos de los dibujos de Buero de la cárcel colocados en la exposición sobre su obra artística inaugurada hace unos días. Los poderes públicos tienen obligaciones morales y políticas con quienes se sacrificaron por las libertades de todos cuando hacerlo era ilegal y exigía sacrificio y entrega. La exposición sobre su obra plástica es correcta y cumple su función. Referencias a su compromiso político inevitablemente serán objeto de debate en la mesa redonda prevista en torno a su vida, pero creemos que la deuda que los demócratas tenemos para con Buero hubiera exigido un espacio y un acto de homenaje específico y, sobre todo, institucional. Es una deuda con Buero y que a través de Buero, para con toda una generación de alcarreños que como él sufrieron la dictadura y la represión por tener el coraje moral de saber resistir. Recordemos que según datos recogidos por esta asociación, entre 1939 y 1944, fueron represaliadas 7269 personas nacidas o residentes en la provincia, lo que representaba un 4,3% de la población provincial de 1940. (Datos recogidos por el Foro por la Memoria en las propias sentencias judiciales y que ya forman parte del proyecto “Victimas de la dictadura”, de la Facultad de Humanidades de la UCLM.
Resulta alentador que entre las autoridades públicas que participan en el homenaje a Buero Vallejo, (creemos que en parte obligadas ante el imperativo generado por el propio aniversario), existan incluso descendientes de algunos de los golpistas más destacados en nuestra ciudad en aquel lejano 1936, y sin duda lo celebraríamos como una prueba efectiva de la tan necesaria reconciliación y normalización democrática, si no fuera por el hecho de que en el homenaje Institucional a Buero se ha excluido creemos que conscientemente, cualquier referente público a su compromiso antifascista y a su condición de resistente de la dictadura.
EL BUERO AUTOR, RECONOCIDO. EL BUERO RESISTENTE, IGNORADO.
Gracias a su brillante carrera e indudable valor artístico, se puede afirmar que incluso en los peores años de la dictadura, en medio de un desolador panorama cultural, Buero Vallejo destacó por su valor como autor y gracias a ello fue aceptado, reconocido y hasta admirado en ciertos ámbitos culturales de nuestra ciudad, como lo fue siempre en el seno del grupo de teatro Antorcha TCE. Pero no olvidemos que Buero y los que como él lucharon contra la dictadura, vivieron siempre estigmatizados y el propio autor alcarreño incluso fue perpetuamente investigado y censurado debido a su continuado compromiso democrático. Un compromiso que nosotros queremos resaltar y que como decimos está totalmente ausente en las celebraciones.
Nos encontramos por tanto ante el hecho de que los mismos que se niegan a condenar la dictadura de modo efectivo en las instituciones, a retirar los nombres golpistas de nuestras calles incumpliendo no sólo leyes de ámbito nacional sino el mandato del pleno municipal, aquellos que se niegan a homenajear a las víctimas de la dictadura, se dedican ahora a homenajear hipócritamente a Antonio Buero Vallejo, pero sólo por ser autor de renombre y por ser nacido en nuestra ciudad, aunque para poder hacerlo ha sido necesario que el autor arriacense haya sido despojado de la esencia de su ideología, censurado su compromiso político, manipulada su figura e ignorada su memoria política y de lucha . Los resistentes no tienen derecho alguno de reconocimiento por el hecho de haberlo sido a lo que parece.
Ignorar el ejemplo democrático de Antonio Buero Vallejo es literalmente vaciar de contenido una parte fundamental de su figura y sinceramente, creemos que es aprovecharse de su nombre. Es como si, por ejemplo, en Turín se hiciera un homenaje al escritor y científico Primo Levi, y su condición de resistente y paso por el campo de Concentración de Auschwitz y su denuncia del Holocausto fueran eludidos o se limitaran a una simple anécdota más citada en su biografía y despachada con un par de líneas.
No existía un Buero escritor y un Buero político. Ambas eran la misma persona y ambos son inseparables, pues la denuncia de la injusticia, de la tortura, de la dictadura, se encuentran como decimos impregnadas en toda su obra, en sus textos y en la voz de sus personajes. Y fue sólo gracias a su maestría como escritor que pudo estrenarlas sorteando hábilmente la censura, pues Buero creía y ha sido definido por sus estudiosos como un autor “posibilísta”, un concepto que Buero aceptaba, pero que entendía no como una “acomodación” al sistema, a la dictadura o a la realidad, sino por el contrario, como la manera de aprovechar cualquier resquicio legal que permitiera sortear la censura y denunciar la tragedia que veía a su alrededor. Buero se mantenía en el “posibilísmo”, pero bordeando “lo imposible”, como él mismo cita en una de sus entrevistas. En sus obras, a pesar de su aparente pesimismo, dejaba siempre entrever un hilo de esperanza. Gracias a ello tuvieron cierto impacto social incluso en la primera época de la dictadura. Siempre buscó en sus obras una respuesta moral y una más o menos velada condena política mostrando una continua actitud crítica ante el poder.
03_buero_estampas_s.jpg“La hora del rancho en El Dueso” (1941) Dibujo de Antonio Buero Vallejo realizado en la cárcel. BNE
Antonio Buero nunca se negó a colaborar allí donde hiciera falta firmando numerosos escritos colectivos de intelectuales y denunciando la censura, la falta de libertades, e incluso los excesos y torturas policiales, y no sólo en sus obras teatrales, sino en documentos colectivos de denuncia. Y lo hizo valientemente en pleno franquismo cuando algunos de los que ahora mutilan esta parte fundamental de su pasado vivían “plácidamente”. Entre los actos y demostraciones públicas de su actividad, y según su propio dossier del Gabinete de Enlace del Ministerio de Información y Turismo (AGA. 42.08804,03), Antonio Buero Vallejo participó entre otras en las siguientes denuncias públicas contra la dictadura, que fueron objeto de seguimiento por el control que sobre su proceder llevaba la tristemente célebre Brigada Político Social:
– Carta pública al Ministro de Información Manuel Fraga contra la censura gubernativa. (noviembre de 1960).
– Conferencia pro-amnistía de los presos y exiliados políticos españoles. (Paris marzo 1961).
– Carta colectiva dirigida a Manuel Fraga y otras autoridades, pidiendo que informe en los medios sobre las huelgas contra la dictadura, y en contra de los “medios autoritarios”,
– Carta colectiva del 4 de julio de 1963, dirigida a Manuel Fraga, protestando por la muerte del detenido Manuel Moreno Barranco en la cárcel de Jerez de la Frontera.
– Denuncia de malos tratos policiales en 1963 contra huelguistas en Sama de Langreo.
– Homenaje en el sepelio del general republicano Vicente Rojo Lluch. 1966
Relacion que es, en realidad, mucho más amplia y que alcanza incluso los primeros pasos de la democracia.
En fecha tan tardía como 1976, sus obras eran todavía sometidas a censura por el Ministerio de Información y Turismo, y a pesar de la enorme habilidad del autor para sortear la censura, alguna de ellas fue prohibida , como lo fue su adaptación de “El Puente”, o su obra “Aventura en lo gris”, y que sólo logró estrenar tras modificar su texto.
El caso quizás más notorio quizás fue el de “La doble historia del doctor Valmy”, obra que denuncia la tortura y que Buero pretendió estrenar ya en 1964 y que tras recorrer infinitos despachos oficiales y diversas censuras y negativas y ser prohibida, tuvo que ser publicada previamente en varias revistas teatrales estadounidenses y estrenada finalmente en 1968 en idioma inglés. “La doble historia del doctor Valmy” pudo recorrer varios países, como una denuncia de lo que pasaba en España y sólo pudo estrenarse en nuestro país en 1976 tras ser eliminadas de su texto varias frases. En primer lugar cambiando el nombre de sus personajes, pues el “doctor Valmy”, iba a llamarse “doctor Barga”, y Buero tuvo que cambiarlo porque, claro a juzgar de sus censores, “parece español” y eso había que evitarlo. El informe del Ministerio de Información tras su estreno en 1976 es una prueba fehaciente de que la dictadura no murió en 1975, sino que coleó todavía bastante tiempo más. Titulado “campaña teatral contra la policía”, el texto critica el intento de Buero de denunciar la tortura y el hecho de que se describa claramente que en la policía político-social había “verdugos y torturadores”. Lo que Buero hacía no era otra cosa más que reflejar la realidad de la época y que muchos demócratas, sindicalistas, anfifranquístas, sufrieron literalmente en sus carnes.
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Estreno de “La doble historia del doctor Valmy” ARCM

Paulus: No le quite las esposas.
Luigi: Hágame caso, jefe, la bañera y la corriente a un tiempo. Eso ya no lo aguanta.
Paulus: ¿Qué te crees imbécil? ¿Que ya no hay nada peor? Te engañas. Ya no eres más que un guiñapo. Y a los Guiñapos se les hace trizas.
La doble historia del doctor Valmy. Antonio Buero Vallejo

En 1977 participó en varios actos públicos y manifestaciones a favor de las libertades democráticas, en actos a favor de la amnistía de los presos políticos e incluso pintó en un mural su famoso retrato de Miguel Hernández realizado en 1940 en la cárcel de Toreno. En 1980, Buero participó, junto con numerosos intelectuales en la “Tribuna Popular por los Derechos Democráticos en la Constitución”, manifiesto impulsado por la ORT y presidido por Paquita Sauquillo, entonces militante de ese partido. En 1986 asistió al homenaje público a las Brigadas Internacionales, celebrado en el Palacio de Congresos de la Castellana y allí al reconocerle, varios alcarreños fuimos a saludarle, cosa que él agradeció. La lista de sus actividades políticas seria enorme y no podemos ponerla aquí en su totalidad pues entre otras cosas, Antonio Buero Vallejo era consciente de vivir en un exilio interior y era discreto en la medida de sus posibilidades, pues era un personaje público y bien conocido, pero nunca ocultó su ideología. Creemos que todo esto debe ser recordado.
buero_pinta_800.jpgBuero reproduce en un mural su famoso retrato a Miguel Hernández en un homenaje de 1976. Foto: Biblioteca Virtual Cervantes.
Es necesario recordar también, que el Instituto Nacional de Bachillerato “Buero Vallejo” de Guadalajara, se denominó INB “Mixto nº 2”, hasta 1984, pues aunque el claustro de profesores solicitó poner el nombre del autor alcarreño a su instituto, y el informe del cambio de nombre se aprobó por unanimidad también en el ayuntamiento, una parte de la asociación de padres de alumnos vetó indirectamente la denominación y bloqueó en la práctica el cambio, usando para ello un silencio administrativo.
En 1983 se reinició el proceso de cambio de nombre a iniciativa de quien había sido uno de sus principales impulsores en 1979, pues por aquel entonces había sido el director de este instituto, Angel Luis Abós. En esta segunda y definitiva solicitud de 1983, el cambio se pudo producir gracias a que se había cambiado el reglamento correspondiente y el cambio de nombre fue finalmente publicado en el BOE del 23 de diciembre de 1983, siendo director General de Enseñanzas Medias José Segovia, y el propio Angel Luis Abós, director Provincial de Educación. Casi un año después, en noviembre de 1984, Antonio Buero Vallejo acudió por fin al instituto que llevaba su nombre, siendo director del mismo Teodoro Alonso y alcalde, Javier de Irizar. Los alumnos y profesores del instituto pudieron comprobar en persona su valía personal e intelectual. Buero agradecía el gesto y reconocimiento, aunque era un hombre muy modesto que no buscaba homenajes.
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Octubre de 1984.- Buero Vallejo, visitando el Instituto, que (por fin) llevaba su nombre. Foto: Prensa Alcarreña
Posteriormente, en 1991, con motivo del 75 aniversario del autor arriacense, siendo alcaldesa Blanca Calvo, tuvieron lugar en nuestra ciudad una serie de actos y representaciones teatrales recordado su figura y su obra y se inauguró una placa conmemorativa en la casa donde nació en la calle Miguel Fluiters.
Muchos otros homenajes se han celebrado posteriormente en nuestra ciudad a favor de su ilustre hijo: Medallas de Oro de la Ciudad, de la Provincia y hasta de Castilla La Mancha, calle y Teatro con su nombre, inauguración de bustos y otros homenajes, algo que le honra a él y nos honra a todos, pero estos citados más arriba fueron los primeros actos Institucionales en nuestra ciudad en su homenaje y es necesario reconocerlo. Pero la deuda pendiente de la ciudad con el compromiso democrático de nuestro afamado autor sigue sin ser saldada.
Como un sencillo gesto, el Foro por la Memoria de Guadalajara ha hecho entrega a Carlos Buero, hijo del autor, aprovechando su visita a Guadalajara en días pasados, de varios documentos sobre su padre, que son testimonio de su inequívoca lucha contra la dictadura franquista. Uno de ellos es un dossier que incluye su sentencia y todo su expediente carcelario, desde su detención e interrogatorios de 1939, hasta su puesta en libertad, en 1946. El otro es un informe del llamado Gabinete de Enlace del Ministerio de Información y Turismo y contiene informes de miembros del Servicio de Información franquista, del ministerio que dirigía Manuel Fraga, que no lo olvidemos, se dedicaba a algo más que “inaugurar paradores”, sino que su principal ocupación era la censura política de todas las creaciones culturales y de los medios de prensa. En este informe encontramos hasta un seguimiento de sus movimientos, en pleno 1976. Así mismo, el Foro por la Memoria ha hecho entrega al hijo de Buero de un diploma simbólico en homenaje a su padre, centrado en su lucha por las libertades. Este diploma es similar a los más de 30 que el Foro ha entregado ya como una forma de reconocimiento institucional a los alcarreños que se enfrentaron al golpismo y la dictadura.
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Diploma simbólico entregado a Carlos Buero en reconocimiento al compromiso antifranquista de su padre. El Foro ha entregado ya más de 30 a otros tantos antifascistas.
En resumen, consideramos que un homenaje institucional a Antonio Buero Vallejo que no incluya un reconocimiento específico por su compromiso democrático es sencillamente un homenaje incompleto. No basta con que su paso por prisión sea simplemente citado, sino que es necesario un acto público y un reconocimiento institucional que ponga en valor de un modo específica su lucha por las libertades y lo haga de una manera clara, completa e inequívoca.
Desde el Foro por la Memoria proponemos que se aproveche el aniversario y como sugerencia, el ayuntamiento ponga nombres de obras de Buero Vallejo a las calles dedicadas a golpistas y que el equipo de gobierno se niega vergonzantemente a modificar a pesar de que ello se aprobó en pleno municipal del 4 de septiembre de 2015.
Demandamos un acto público específico de reconocimiento institucional de su compromiso democrático y por las libertades, la petición pública de anulación de su sentencia y la de todos los luchadores contra la dictadura. Es de justicia. Una sociedad democrática sana necesita referentes morales de compromiso con la libertad y Buero, el combatiente, Buero el resistente antifascista lo es sin ninguna duda. Al ocultar esa condición suya y referirse a él únicamente en su faceta artística y creativa lo que se pone de manifiesto son las carencias de la transición y el lamentable fracaso de la “reinserción democrática” de quienes apoyaron la dictadura y sus descendientes. En definitiva, la ausencia de un reconocimiento a su ejemplo antifascista y de compromiso democrático, de lo que nos habla es de lo endeble y frágil de nuestro actual sistema democrático, incapaz de reconocerse en él desde su perspectiva indudable de ciudadano comprometido con las libertades de todos hasta el punto de luchar por ellas, resistir a la dictadura y afrontar la cárcel y el exilio interior.